<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	xmlns:creativeCommons="http://backend.userland.com/creativeCommonsRssModule"
>

<channel>
	<title>Sul Ponticello &#187; Industrias culturales</title>
	<atom:link href="http://3epoca.sulponticello.com/tag/industrias-culturales/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://3epoca.sulponticello.com</link>
	<description>Otro sitio realizado con WordPress</description>
	<lastBuildDate>Mon, 21 Oct 2019 06:35:59 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.1.4</generator>
	<creativeCommons:license>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/</creativeCommons:license>
		<item>
		<title>Y dale, a seguir con el vértigo</title>
		<link>https://3epoca.sulponticello.com/y-dale-a-seguir-con-el-vertigo/</link>
		<comments>https://3epoca.sulponticello.com/y-dale-a-seguir-con-el-vertigo/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 01 Feb 2018 07:31:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Redacción</dc:creator>
				<category><![CDATA[Editorial]]></category>
		<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Industrias culturales]]></category>
		<category><![CDATA[Medios de comunicación]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.sulponticello.com/?p=15367</guid>
		<description><![CDATA[Vaya por delante que escribimos este editorial con todo el respeto hacia las personas que van a nombrarse. No es el estilo de esta revista ensañarse con nadie y menos después de fallecer. Como se podrá comprobar, no se trata de atacar a estas personas, sino de denunciar algo que los medios generalistas practican demasiado a menudo, y no sólo en el ámbito cultural. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignnone size-full wp-image-15371" title="046_editorial2" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2018/01/046_editorial2.jpg" alt="" width="620" height="180" /></p>
<p style="text-align: justify;">Vaya por delante que escribimos este editorial con todo el respeto hacia las personas que van a nombrarse. No es el estilo de esta revista ensañarse con nadie y menos después de fallecer. Como se podrá comprobar, no se trata de atacar a estas personas, sino de denunciar algo que los medios generalistas practican demasiado a menudo, y no sólo en el ámbito musical.</p>
<p style="text-align: justify;">Dos fallecimientos se han producido en días consecutivos, la última semana de enero: el de los autores Jesús Gluck y José Ruiz Venegas, ambos compositores inscritos en el contexto de la música de cine y televisión, la publicidad, el pop o de la que un día se llamó (y ahora suena absolutamente viejuno) “canción ligera”. Lo que nos ha sorprendido es la hipócrita denuncia de muchos medios de comunicación al hacerse eco de la noticia. Expresiones como “<a href="http://www.elmundo.es/cultura/musica/2018/01/25/5a69cb1b46163f990a8b45ad.html" target="_blank">autores musicales desconocidos</a>”, “injustamente olvidados” y otras joyas de opinión que dan a entender –cuando no lo dicen abiertamente los presentadores de la necrológica- una España que se aleja de sus creadores, de su cultura, abandonando a su suerte al arte que en ella se produce, un arte “escondido” a los ojos y oídos del gran público.  De algo no muy lejano a esto hablamos ya en el <a href="http://3epoca.sulponticello.com/bochorno-televisivo-segun-algunos/" target="_blank">editorial del mes pasado</a>, cuando la queja de uno de esos medios se producía a raíz de la cobertura televisiva que se le daba a OT en detrimento de un homenaje a Cecilia, protagonizado por los auténticos servidores del arte patrio, aquellos que se arrogan este calificativo porque tienen la posibilidad de subirse a la tribuna pública a golpe de agencia de comunicación, y al grito de ¡pierden siempre los mismos, aquellos que <a href="https://elpais.com/cultura/2017/12/24/television/1514122808_200986.html?id_externo_rsoc=FB_CC" target="_blank">“<em>guardan más arte, menos intereses comerciales</em>”</a><em>!</em></p>
<p style="text-align: justify;">Algo similar ocurre ahora con los dos fallecidos, y vuelve el vértigo al que aludíamos en enero. Por poner un ejemplo, un diario como El Mundo, <a href="http://www.elmundo.es/cultura/musica/2018/01/25/5a69cb1b46163f990a8b45ad.html" target="_blank">se permite hablar</a><em> de </em>José Ruiz Venegas, cuyos grandes logros fueron canciones como<em> </em><em>La minifalda</em><em>, </em><em>Mi carro</em> o <em>Y viva España </em>–escritas para Manolo Escobar- o <em>¡Se acabó!</em> –para María Jiménez- en estos términos: <em>“</em><em>Ruiz Venegas, jerezano de 1936, era un intelectual. Un poeta que bebía de las fuentes populares, musicales o literarias, de su tierra.</em>” Vamos, que nadie tuvo en cuenta a este gran pensador, al que se le negó el Príncipe o Princesa de Asturias de las artes o las letras, ni tan siquiera un triste Premio Nacional de Música se dignaron a concederle&#8230; ¡Qué injusticia! ¡Qué mal tratamos a nuestra más preciada cultura, aquélla que nos identifica como país! Vergonzoso, así nos va…</p>
<p style="text-align: justify;">Este es el discurso. Si lo trasladamos a otros terrenos, quizá a alguno de los que dirigen las secciones de cultura de esos diarios le suene un poco más rarillo (aunque mucho nos tememos que no sería así): ¿quién firmaría un artículo en un periódico “de prestigio” calificando a María Dueñas o a Carlos Ruiz Zafón como genios de la literatura universal? Desde luego, la idea de establecer un canon que pudiera servir ni de lejos para determinar lo que es o no valioso en el arte es hoy algo difícil de sostener, pero por eso mismo, habría que revolverse contra aquellos que quieren establecerlo de la manera más ramplona sirviéndose de la potente propaganda de la industria cultural.</p>
<p style="text-align: justify;">Y ya, punto final. Prometemos no seguir hablando de esto. Para no aburrir y porque corre el riesgo de convertirse en cantinela quejosa.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://3epoca.sulponticello.com/y-dale-a-seguir-con-el-vertigo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		<creativeCommons:license>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/</creativeCommons:license>
	</item>
		<item>
		<title>La Marca sin música</title>
		<link>https://3epoca.sulponticello.com/la-marca-sin-musica/</link>
		<comments>https://3epoca.sulponticello.com/la-marca-sin-musica/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 01 Jul 2014 06:10:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jacobo Durán-Loriga</dc:creator>
				<category><![CDATA[Tocando a rebato]]></category>
		<category><![CDATA[Francia]]></category>
		<category><![CDATA[Industrias culturales]]></category>
		<category><![CDATA[Música y política]]></category>
		<category><![CDATA[Política cultural]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.sulponticello.com/?p=2768</guid>
		<description><![CDATA[Veamos cómo se pueden hacer bien las cosas. El concierto del 19 de mayo pasado, series 20/21, es el que organizan periódica y conjuntamente el CNDM y la Casa de Velázquez, una institución que acoge a artistas de diferentes disciplinas becados desde Francia para desarrollar proyectos creativos en España. Algo similar al prestigioso Premio de Roma, aunque con menos glamour. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><img class="alignnone size-full wp-image-2772" title="007_tocando-a-rebato2" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2014/06/007_tocando-a-rebato2.jpg" alt="" width="620" height="300" /></p>
<p style="text-align: justify;">Veamos cómo se pueden hacer bien las cosas. El concierto del 19 de mayo pasado, <em>series 20/21</em>, es el que organizan periódica y conjuntamente el CNDM (Centro Nacional de Difusión Musical) y la <em>Casa de Velázquez, </em>una institución que acoge a artistas de diferentes disciplinas becados desde Francia para desarrollar proyectos creativos en España. Algo similar al prestigioso <em>Premio de Roma</em>, aunque con menos glamour. Puesto que entre los residentes siempre hay compositores, se organiza esta velada con el fin de mostrar aquí sus obras. Francia tiene una política cultural de estado que proyecta al exterior y que perdura gobierne quien gobierne. La diferencia con España es notable: en su lugar se monta ese extraño escaparate, <em>La Marca España</em>, que agrupa los deportistas, los modistas, las tapas, la promoción turística de sol y playa, lo muy solidarios que nos creemos y algo de cultura, dicen.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero seguramente nuestros políticos creen que dan a la música el respaldo que precisa puesto que hay ocasiones solemnes en que se sirven de ella. Hará cosa de un año me produjo desazón ver las imágenes servidas en los informativos de las televisiones: era lo que llamaron cursi y pomposamente “la puesta de largo de la <em>Marca España</em> en el Parlamento Europeo”. Se veía a los eurodiputados en sus escaños de Bruselas, y al ministro García-Margallo, impávido, junto a algunos palmeros flamencos que daban el cante en un pasillo. Así, en mitad del salón de plenos, sin escenario ni nada; naturales y espontáneos que somos los españoles, y sin sentido del ridículo. La siguiente imagen mostraba el corte de un jamón, marca Campofrío, lo que en cierta medida me reconfortó.</p>
<p style="text-align: justify;">Visto cómo las cosas se hacen rematadamente mal, vuelvo a ponderar el concierto al que me referí anteriormente. Resulta difícil imaginar un lugar mejor para presentar a unos autores relativamente jóvenes, que nos son desconocidos: el Auditorio 400 del <em>Museo Reina Sofía,</em> ¡con la sala llena a rebosar! El estado francés podría organizarlo con sus medios -el <em>Instituto Francés,</em> sin ir más lejos- pero no le daría la relevancia, la visibilidad que tiene en ese formato; resultaría pequeño y algo parroquiano. Por el contrario se le dio trascendencia con la presencia del embajador, la asistencia del diplomático avala la música contemporánea francesa ante organizadores y público.</p>
<p style="text-align: justify;">La desidia caracteriza a otras naciones poco interesadas en integrar la creación musical en la imagen que se quiere proyectar. Los italianos, por ejemplo, se quejan de la falta de apoyo de embajadas, secretarías culturales, institutos y similares a la hora de mostrar sus labores en el extranjero. Cuentan, al menos, con algunas editoriales potentes que realizan cierta labor de amparo. Mientras, los españoles, disfrutamos de un similar desvalimiento por lo público y por lo privado. En nuestro caso, la responsabilidad de la presencia en el exterior debería recaer en el <em>Instituto Cervantes. </em>Pero a falta de unas directrices generales, o lo que es lo mismo de una política cultural de estado, todo depende de quién esté al frente de cada sede pues cada cual actúa según su criterio. Hay que agradecer su esfuerzo a las personas –siempre las personas, no las instituciones- que en algún momento se desvelan para que la música española no vaya huérfana, paria y desamparada por esos mundos de dios.</p>
<p style="text-align: justify;">A fin de cuentas, los <em>Cervantes</em> tienen por principal misión la difusión de la lengua, quedando la cultura relegada a un rol subsidiario. Habrá que confiar en que la cultura esté amparada por la Marca España, por más que ese despropósito confunda un país con una marca y agrupe el amasijo más peregrino de cosas. De ellas destaca el deporte de élite, lo comprobamos a diario, pero también se ocupa de la cultura, de la música, ¿o no? Ahora que hay compositores de todas las generaciones que son programados en afamados festivales (en el extranjero, aquí suprimido el de Alicante ya no hay dónde), ahora que tenemos solistas y grupos que defienden esa música con solvencia, se supone que se encontrará en La Marca el lugar que lo refleje. Desengáñese el lector, no lo hay. No ya para la música <em>contemporánea</em>, tampoco para la del pasado. En realidad no hay un lugar para música alguna, de ninguna especie. Consúltese la web de la referida <em>Marca.</em> Hay un epígrafe “EDUCACIÓN CULTURA Y SOCIEDAD” que a su vez se divide en: <em>Lengua y educación / Literatura, artes plásticas y visuales / Deportes / Cine y artes escénicas / Gastronomía / Patrimonio / Fiestas y tradiciones.</em> ¿Dónde está la música? Daré una pista: toca buscarla en “<em>Cine y artes escénicas</em>”. Pues eso.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://3epoca.sulponticello.com/la-marca-sin-musica/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		<creativeCommons:license>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/</creativeCommons:license>
	</item>
	</channel>
</rss>
