<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	xmlns:creativeCommons="http://backend.userland.com/creativeCommonsRssModule"
>

<channel>
	<title>Sul Ponticello &#187; Ópera</title>
	<atom:link href="http://3epoca.sulponticello.com/tag/opera/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://3epoca.sulponticello.com</link>
	<description>Otro sitio realizado con WordPress</description>
	<lastBuildDate>Mon, 21 Oct 2019 06:35:59 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.1.4</generator>
	<creativeCommons:license>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/</creativeCommons:license>
		<item>
		<title>Don Carlo, la humana impotencia del poder</title>
		<link>https://3epoca.sulponticello.com/don-carlo-la-humana-impotencia-del-poder/</link>
		<comments>https://3epoca.sulponticello.com/don-carlo-la-humana-impotencia-del-poder/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 01 Oct 2019 06:43:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Hernández Nieto</dc:creator>
				<category><![CDATA[Una temporada en la ópera]]></category>
		<category><![CDATA[Ópera]]></category>
		<category><![CDATA[Puesta en escena]]></category>
		<category><![CDATA[Romanticismo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.sulponticello.com/?p=19647</guid>
		<description><![CDATA[Si el Teatro del Real acababa la temporada de forma satisfactoria con Il Trovatore de Verdi, la comienza mucho mejor con Don Carlo del mismo compositor. Varios factores influyen en ello. El primero la dirección musical de Nicola Luisotti. El segundo la de escena de David Mc Vicar. El tercero, los cantantes. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_19649" class="wp-caption alignnone" style="width: 630px"><img class="size-full wp-image-19649" title="064_una-temporada-en-la-opera_don-carlo2" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/09/064_una-temporada-en-la-opera_don-carlo2.jpg" alt="" width="620" height="300" /><p class="wp-caption-text">(c) Javier del Real</p></div>
<p style="text-align: justify;">Si el Teatro del Real acababa la temporada de forma satisfactoria con <em>Il Trovatore</em> de Verdi, la comienza mucho mejor con <a href="https://www.teatroreal.es/es/espectaculo/don-carlo" target="_blank"><em>Don Carlo</em></a> del mismo compositor. Varios factores influyen en ello. El primero la dirección musical de Nicola Luisotti. El segundo la de escena de David Mc Vicar. El tercero, los cantantes. Y, claro está, el coro del teatro que está mal acostumbrando al respetable público, de tal manera que ya se considera normal la calidad con la que desarrollan su trabajo.</p>
<p style="text-align: justify;">Esto no quiere decir que no se le pueda poner algunos peros. Como que se cante que es de noche y la luz en escena no acompañe. O que se está en un jardín pero en ese momento solo se vea ladrillo por doquier. Más evidentes en tanto en cuanto hay sobretítulos y la gente lee produciéndose una disociación cognitiva importante.</p>
<p style="text-align: justify;">También falla la interpretación actoral de Marcelo Puente (en el primer reparto) que muchos justifican porque tuvo que sustituir de urgencia al anunciado Francesco Melli. Aunque, tal vez se deba a la poca importancia que se da a la formación teatral en el currículo de los cantantes de ópera. Por lo que sus interpretaciones puedan parecer falsas, cuando no cómicas, algo que, el espectador de ópera, harto de verlo, considera ya normal. Es como si se siguiera aceptando como buenas las formas que los actores interpretaban en el cine mudo o las comedias se dijera como sainetes.</p>
<p style="text-align: justify;">La música, no necesita una interpretación técnica, sino humana. La humanidad se la incorporan los intérpretes que antes que recurrir a la técnica vocal, que por supuesto tienen que tener, deben preguntarse ¿desde dónde canta este personaje? ¿Dónde se encuentra? ¿Por qué el compositor pone esta nota aquí y no allí? ¿Por qué ahora lo calla? ¿Por qué esto lo tiene que decir en un dueto? ¿Por qué responde así a los otros personajes? ¿Cómo se mueve cantando esto o lo otro? ¿Por qué predomina el viento? ¿Por qué entra la cuerda? Y luego debe recurrir a la voz para poner las notas de esa emoción que en los buenos libretos de ópera siempre es humana. Con un entrenamiento actoral al mismo nivel que el vocal, <em>otro gallo</em> le cantaría al público.</p>
<p style="text-align: justify;">El párrafo anterior puede parecer una digresión que nada tiene que ver con el montaje de esta ópera en el Teatro Real. No es así, pues sirve para analizar esta historia. La de un rey que pide en matrimonio a la princesa de un reino enemigo para forjar alianzas que afiancen su poder. No es la única alianza. También la tiene con la Iglesia católica, apostólica y romana que combate cualquier herejía, es decir, cualquier otra forma de pensar que no sea que el Rey ha sido designado por Dios. Un gran poder que a pesar de ser divino no puede doblegar el libre albedrio del deseo. En este caso el deseo de su hijo del rey, Don Carlo, por su madrastra. Un deseo que es correspondido. El clásico de dos príncipes enamorados.</p>
<p style="text-align: justify;">Es el conocimiento de ese deseo y de cómo funciona lo que perturba a Felipe II, el rey en cuestión. Saberse no querido. Rechazado a pesar de todo su poder. Un poder que todo lo puede menos lo que quiere. Un rey que busca estar equivocado preguntando a sus consejeros, a los que él da criterio. Conocimiento y anhelo que de forma consciente o inconsciente Dmitry Belosselskiy incorpora a su canto porque, tal y como interpreta la música la orquesta, está en la partitura. Es por ello por lo que este cantante recibe uno de los aplausos más intensos, más cerrados y unánimes pero menos festivos, menos <em>bravi</em>, si es que hubo alguno, cuando salió a saludar. Es su interpretación, y no su canto, lo que conmueve poniendo una intuitiva certeza donde los seres humanos son zozobra e inseguridad, donde todo es miedo. La certeza de la impotencia del poder, sea o no absoluto, para con la vida. Por eso cuando se enrabieta prefiere matar, prefiere la muerte, anular.</p>
<p style="text-align: justify;">Y es que la cuestión siempre es la misma. Es cómo se trae a la vida la música de Verdi o de cualquier otro compositor, así como las letras. En este montaje hay varios buenos ejemplos de cómo hacerlo. En los que la dirección musical y la dirección de escena son la clave. Ambos priman el factor humano sobre el técnico, priman el riesgo de hacer una lectura propia, apropiarse de Verdi. Y al hacerlo propio de ellos como artistas, lo hacen propio del público, de los espectadores. Es este aspecto humano el que impide que <a href="https://www.beckmesser.com/criticas-en-la-prensa-a-don-carlo-en-el-teatro-real/" target="_blank">la crítica oficial de los medios escritos</a> evite condenar este montaje, a pesar de que en sus críticas se refieran a otras puestas en escena y cantantes que consideran canónicos y mejores. Lo humano es todo un espectáculo a lo que los seres humanos no pueden dejar ni de mirar ni de escuchar.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://3epoca.sulponticello.com/don-carlo-la-humana-impotencia-del-poder/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		<creativeCommons:license>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/</creativeCommons:license>
	</item>
		<item>
		<title>Moses und Aron (Schönberg &#8211; Straub y Huillet) y La Traviata (Verdi &#8211; Zeffirelli) [y II]</title>
		<link>https://3epoca.sulponticello.com/moses-und-aron-schonberg-straub-y-huillet-y-la-traviata-verdi-zeffirelli-y-ii/</link>
		<comments>https://3epoca.sulponticello.com/moses-und-aron-schonberg-straub-y-huillet-y-la-traviata-verdi-zeffirelli-y-ii/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 01 Sep 2019 06:24:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Joan Gómez Alemany</dc:creator>
				<category><![CDATA[Prisma]]></category>
		<category><![CDATA[Análisis]]></category>
		<category><![CDATA[Cine]]></category>
		<category><![CDATA[Estética]]></category>
		<category><![CDATA[Ópera]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.sulponticello.com/?p=19384</guid>
		<description><![CDATA[Segunda entrega de este análisis comparativo escrito por Joan Gómez Alemany entre las respectivas ópera-films: Moses und Aron de Schönberg, Straub y Huillet, y La Traviata de Verdi y Zeffirelli, precisamente en la desaparición de este último cineasta el pasado mes de junio.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignnone size-full wp-image-19421" title="063_prisma_moses-traviata-ii-2" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/08/063_prisma_moses-traviata-ii-2.jpg" alt="" width="620" height="300" /></p>
<p style="padding-left: 30px;">&gt; <a href="http://3epoca.sulponticello.com/moses-und-aron-schonberg-straub-y-huillet-y-la-traviata-verdi-zeffirelli-i/">Ir a la primera parte del artículo</a></p>
<p><strong>Análisis de ambos films</strong></p>
<p><span style="text-decoration: underline;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;">El <strong><span style="text-decoration: underline;">primer plano</span></strong> del film de Straub-Huillet <em>Moses und Aron</em>, empieza directamente con la página de la Biblia en alemán con el siguiente texto señalado entre corchetes rojo (Ex 32:25-28):</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/08/063_prisma_moses-traviata-ii-IMG1.jpg" target="_blank"><img class="aligncenter size-full wp-image-19419" title="063_prisma_moses-traviata-ii-IMG1" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/08/063_prisma_moses-traviata-ii-IMG1.jpg" alt="" width="459" height="258" /></a></p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;"><em>&#8220;Se percató Moisés de que el pueblo estaba descontrolado, pues Aarón no le había puesto freno, y ahora el pueblo estaba expuesto a las burlas de sus enemigos. Entonces Moisés se plantó en la puerta del campamento y gritó:</em></p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;"><em> &#8211; ¡Que se pongan a mi lado los que están de parte del Señor! </em></p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;"><em>Y todos los levitas se unieron. Él les dijo: </em></p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;"><em>- Así ha dicho el Señor, el Dios de Israel: Que cada uno se ciña su espada al muslo, recorra el campamento y vaya de puerta en puerta matando a los culpables sin tener en cuenta si es su hermano, su amigo o su vecino.</em></p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;"><em>Los levitas cumplieron la orden de Moisés y aquel día murieron unos tres mil hombres del pueblo.&#8221;</em></p>
<p style="text-align: justify;">Con este inicio, los cineastas lo primero que muestran es la fuente de donde nace la ópera en su propia materialidad de la palabra (tema muy presente en el libreto). Pero esta imagen no sólo se presenta como una huella arqueológica, sino que su complejidad es mucho. &#8220;Cine en el que la arqueología se transmuta en ecografía, que busca horadar lo real para, yendo más allá de sus apariencias, revelar su sentido más profundo.&#8221; [1] La obra no se concibe como un todo cerrado, sino todo lo contrario, apuntando a su complejidad y sus contradicciones inherentes. Sin profundizar aquí, sólo señalar otros temas que se pueden relacionar provocando diversas posibles lecturas:</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;">La relación que se entabla entre el pueblo, Moisés y Aarón, el sacerdote y los otros personajes con el Dios antiguo del pueblo de Israel. Como señaló Sigmund Freud, no es el Dios del amor y la compasión que evolucionará con cristianismo desde la tradición judía. Sino el Dios de la violencia y el sometimiento, más cercano a algunos dioses antiguos que representaban las fuerzas destructivas de la Naturaleza.</li>
<li style="text-align: justify;">El contenido y texto del film (más allá de su &#8220;supuesto contenido mítico&#8221;) contextualizándolo en el momento de su creación, como en nuestra actualidad. Hay que destacar que el film es dedicado a Holger Meins, un ex estudiante de cine que se unió a la Facción del Ejército Rojo (RAF) a principios de la década de 1970 y murió de huelga de hambre en la cárcel.</li>
<li style="text-align: justify;">Los valores éticos antiguos &#8220;sustentados&#8221; por la Ley bíblica, frente a los actuales &#8220;gestionados&#8221; por el Estado y el Capital.</li>
<li style="text-align: justify;">Etc.</li>
</ul>
<p>Sobre el <strong><span style="text-decoration: underline;">primer plano</span></strong> de la <em>Traviata</em> no hacen falta comentarios&#8230;, queda claro quién es el que manda y pone el dinero&#8230;</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-19420" title="063_prisma_moses-traviata-ii-IMG2" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/08/063_prisma_moses-traviata-ii-IMG2.jpg" alt="" width="478" height="269" /></p>
<p style="text-align: justify;">La <em>Universal</em> (es decir, los que imponen su palabra al universo y por &#8220;delante&#8221; del mundo), que añadiendo la imagen del globo terráqueo tan imperialista y colonial (hay que tener en cuenta que la productora se fundó al inicio del s. XX, momento auge del imperialismo. Sobre este tema véase el libro de Ella Shohat y Robert Stam, <em>Multiculturalismo, cine y medios de comunicación: crítica del pensamiento eurocéntrico</em>. Ed. Paidós) nos da una ilustrativa señal de por donde andan los tiros&#8230; (a quien hay que eliminar, o a quien hay que salvar&#8230;).</p>
<p style="text-align: justify;">Lo señalado arriba sobre la multiplicidad de lecturas y complejidades que una obra de gran calidad genera, en la <em>Traviata</em> obviamente no es posible encontrarlo ni intentarlo&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Continuando el análisis del film de Huillet y Straub, <strong><span style="text-decoration: underline;">al inicio</span></strong> aparece el primer plano ya comentado junto a 6 planos más. Todos estos en silencio donde aparecen los créditos de la película. Destacaremos que es interpretada por la orquesta de la ORF (La orquesta de la radio de Austria) y dirigida por Michael Gielen. Tanto la orquesta como el director protagonistas de la historia de la música contemporánea, al haber estrenado numerosas obras de grandes compositores actuales. Luego aparece el título de la ópera y el número del acto. Sumando todo lo anterior, 8 planos con una duración total de 1&#8217;31&#8221;. El siguiente plano es la primera escena rodada en un único plano de 9&#8217;18&#8221;. La suma de todo es de 9 planos con duración de 10&#8217;49&#8221;.</p>
<p style="text-align: justify;">Los 9 primeros planos <strong><span style="text-decoration: underline;">al inicio</span></strong> de la <em>Traviata </em>tienen una duración de 3&#8217;29&#8221;, un tercio respecto del film anterior. Estos son extremadamente lentos comparando con los que aparecerán posteriormente. Ya que en este tipo de cine (el de industria), &#8220;la cantidad es calidad&#8221;, así cuando más sobreestimulado esté el espectador, no tendrá tiempo de aburrirse. Estos nueve planos primeros son justo las títulos de crédito, en el décimo empieza la primera escena. Aquí los intérpretes son la orquesta del Metropolitan dirigida por James Levine. Sin comentarios&#8230; Cabe señalar que aquí los planos iniciales tienen la mera convencional y retórica función de señalar el lugar donde se desarrolla la historia (París), y para que quede claro, la primera imagen es de Notre-Dame (en el estilo de una postal turística). Todo rodado en planos que en ningún momento están quietos (para que se entretenga mirando como un pájaro), gracias a grúas, travellings, zoom, etc. La función del encuadre general exterior (claramente de referencia naturalista-decimonónica, demarcando objetivamente las coordenadas espacio-tiempo), para luego pasar al plano concreto interior (décimo plano en la lujosa casa, es decir, en la propiedad privada), es una opción estética casi tan antigua como el origen del cine. En cualquier libro de cómo hacer una película de manual, aparece señalado esta opción como la forma ideal de empezar un film.</p>
<p style="text-align: justify;">Un estúpido podría objetar, que como Straub y Huillet no tienen dinero, entonces ruedan muy pocos planos con escaso movimiento, en un sólo lugar, sin decorados, fuera de estudio, etc. simplemente, porque es más barato&#8230; Esta opinión no sólo implicaría una gran falta de inteligencia, sino también un desconocimiento de las diferentes opciones estéticas que puede elegir un creador, más allá de las posibilidades que el dinero puede comprar. También implicaría un gran desconocimiento del oficio del cineasta, ya que rodando planos cortos hay muchísimas menos probabilidad de error y en el caso de que lo haya, se repiten rápidamente. Además de que al rodar numerosos planos, luego en la sala de montaje, uno los elige y los va juntando con el criterio de una baraja de póker. En cambio rodar un sólo plano de gran cuidado y duración, no sólo resulta mucho más complejo, sino que un pequeño fallo conlleva todo la repetición entera de este plano, sin posibilidad de arreglarlo en la sala de montaje. Además pensar el plano desde una larga duración es una forma de construcción de montaje interno en el plano sin cortes y que busca una coherencia, lógica y esencialidad de la imagen, ausente en la ráfaga de planos al &#8220;estilo del abanico&#8221;.</p>
<p style="text-align: justify;">La <strong><span style="text-decoration: underline;">caracterización del primer personaje</span></strong> en <em>Moses und Aron</em> es muy original y de gran inteligencia. Toda la obra trata sobre el tema de cómo la palabra, la imagen, la idea, la materia y otros pueden llegar a convertirse en una realidad concreta. La opción de Huillet y Straub es empezar con un largo y extraño plano de espalda donde Moisés aparece irreconocible, su rostro (la parte que nos &#8220;representa&#8221;) queda oculto. Además, a continuación el plano (sin corte) hace una bella y larga panorámica donde aparecen los arbustos (que representa la zarza por la que Dios le habla a Moisés), el cielo y se detiene en las montañas para contemplar el movimiento de las nueves. De esa forma tanto el espectador como la imagen tienen un lugar para la reflexión, respirando y dando libertad a que cada uno cree sus propias relaciones y significaciones. Se conecta de esa manera sin artificios, fluida y orgánicamente, tanto el ser humano, lo divino, el cielo y la naturaleza.</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-19424" title="063_prisma_moses-traviata-ii-IMG3" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/08/063_prisma_moses-traviata-ii-IMG3.jpg" alt="" width="537" height="307" /></p>
<p style="text-align: justify;">Zeffirelli o el director de actores (la división del trabajo en el cine de gran presupuesto, como en las grandes empresas, es un asunto obligatorio para racionalizar y rentabilizar las tareas), en cambio han querido mostrar un rostro &#8220;abobao&#8221; para generar los procesos de identificación del espectador, que se volcarán hacia la protagonista objeto de deseo.</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-19425" title="063_prisma_moses-traviata-ii-IMG4" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/08/063_prisma_moses-traviata-ii-IMG4.jpg" alt="" width="620" height="179" /><span style="font-size: x-small;">plano del abobao                                                                         contraplano de la mujer fetiche </span></p>
<p style="text-align: justify;">Por tanto éste personaje (el pobre y miserable siervo que adora a la mujer rica), clara metáfora del espectador, no es el único &#8220;abobao&#8221;&#8230; Así quieren también los creadores del film caracterizar al espectador. Personaje y espectador aprenden a &#8220;mirar el mundo&#8221; desde formas impuestas por clichés. La mirada y un rostro que parecen sacados de un anuncio de televisión, es la mirada que se desea (e impone) al espectador del film. <em>&#8220;Creo que debemos hacer películas sin ninguna significación, pues de lo contrario eso sería sólamente hacer porquerías: (&#8230;) una película que significa alguna cosa, y por este motivo sólo puede ser una porquería, porque reconforta a las personas con sus clichés. Es preciso que una película destruya en cada minuto, en cada segundo, aquello que decía en el minuto precedente, porque estamos asfixiados bajos los clichés y es preciso ayudar a las personas a destruirlos.&#8221; </em>[2]<a href="#_ftn2"></a></p>
<p style="text-align: justify;">Este &#8220;abobao&#8221; es el <strong><span style="text-decoration: underline;">primer personaje con cierta caracterización</span></strong> que aparece en el film aunque totalmente ornamental y secundario. La dependencia hacia la protagonista (eco de la jerarquía que hay en la ópera convencional entre la &#8220;diva y el resto&#8221;) es remarcado claramente por varias figuras en extremo convencionales. La primera: el plano y contraplano, &#8220;entre el esclavo y el amo&#8221;. La segunda el eje de miradas: el consumidor mira desde abajo, el fetiche desde arriba en clara superioridad jerárquica. El primero &#8220;enmarcado&#8221; con ropa rota, el segundo enmarcado de &#8220;oro&#8221; y pintado lamentablemente&#8230; En las primeras imágenes de un film comercial, ya lo primero que se habla, como de costumbre, es del dinero&#8230; Esa mirada a una mujer muerta, no es más que la mirada a la Muerte y de la Muerte. Como dijo Hegel <em>&#8220;El dinero es la vida de lo muerto que se mueve a sí mismo.&#8221; </em>[3]</p>
<p style="text-align: justify;">La elección de la<strong> <span style="text-decoration: underline;">iluminación</span></strong> también dice mucho de cada film. Mientras en el primero se recurre a la austera luz natural del exterior. El sol fuente de luz y vida, por ahora no te cobra (aún no han inventado la forma o el impuesto&#8230;). La segunda película recurre siempre a la luz artificial en abundancia. Ninguna excusa es que casi todo el film ocurra en interiores y el otro en exteriores, obviamente es una clara decisión estética. En ambos una opción como otra son totalmente posible. En la <em>Traviata</em> la luz tiene el efecto de &#8220;embellecimiento-resobado&#8221; a lo videoclip. Así está caracterizado Ráncido Domingo en su primerísimo plano frontal al inicio del film:</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-19427" title="063_prisma_moses-traviata-ii-IMG5" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/08/063_prisma_moses-traviata-ii-IMG5.jpg" alt="" width="600" height="337" /></p>
<p style="text-align: center;"><span style="font-size: x-small;">Y esa dorada resplandeciente aureola que al mismo Sagrado y Santo Jesucristo le daría vergüenza llevar,<br />
caracteriza el primer plano de la auténtica Star del film, de profunda y penetrante mirada.</span></p>
<p style="text-align: justify;">Por otro lado, la iluminación no sólo imita al videoclip, sino también al cine de terror malo. En estas imágenes tan siniestras, Zeffirelli durante el montaje de ellas se lo debe haber pasado pipa, porque son terroríficamente cómicas&#8230;</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-19428" title="063_prisma_moses-traviata-ii-IMG6" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/08/063_prisma_moses-traviata-ii-IMG6.jpg" alt="" width="620" height="351" /></p>
<p style="text-align: justify;">Si comparamos los 4 planos anteriores con los 4 planos de <em>Moses und Aron</em> que ya aparecieron o los siguientes que se adjuntan más adelante, podremos ver muy claramente una de las grandes diferencias entre ambos films. A primera vista enseguida aparece la vulgar idea capitalista de cuanto más mejor, o la calidad se consigue con la cantidad, o + caro = + bueno (la expresión de la fórmula numérica (la del precio) es la que mejor le va). El problema de esta idea es que donde el dinero fluye en abundancia, la estupidez también florece como la espuma. Esa es la Ley de Capital&#8230; Esto se demuestra de forma ejemplar en la película <em>Die Verwandlung der Welt in Musik</em> (Werner Herzog, 1996) sobre el Festival de Bayreuth, una de las instituciones musicales más poderosas e importantes de la Historia. Aquí podemos encontrar algunas imágenes y &#8220;meditaciones&#8221;:::</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-19429" title="063_prisma_moses-traviata-ii-IMG7" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/08/063_prisma_moses-traviata-ii-IMG7.jpg" alt="" width="466" height="260" /></p>
<ul>
<li>Meditar sobre la representación de <em>Parsifal</em> en Bayreuth y la relación salarial de Lánguido Dominico con los costes de producción del Santo Grial de plástico y color rosa (¿es la sangre de Cristo o &#8230;?)&#8230;</li>
</ul>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-19430" title="063_prisma_moses-traviata-ii-IMG8" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/08/063_prisma_moses-traviata-ii-IMG8.jpg" alt="" width="566" height="311" /></p>
<ul>
<li>Meditar sobre la calidad del diseño artístico de <em>Lohengrin</em> en Bayreuth&#8230;</li>
</ul>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-19432" title="063_prisma_moses-traviata-ii-IMG9" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/08/063_prisma_moses-traviata-ii-IMG9.jpg" alt="" width="580" height="319" /></p>
<ul>
<li>Meditar sobre por qué en la película de Werner Herzog el primer nombre que aparece en los títulos de crédito es el del productor y todo el final del film (mientras aparecen los créditos), se desarrolla recogiendo la basura y desechos del espectáculo&#8230;</li>
<li>Meditar como Paul Frey, siendo jugador profesional de hockey en Canadá, llegó a cantar el personaje de Lohengrin en Bayreuth&#8230;</li>
<li>Meditar sobre la respuesta dada por Yohju Yamamoto (diseñador del vestuario de <em>Tristán e Isolda</em>) a la pregunta:  <em>¿Me podría decir un poco sobre su experiencia con la música de Wagner? </em>Después de una gran cara de asombro y 5 segundas de silencio, respuesta: <em>Para mí suena a veces como algo totalmente nuevo, fuerte, profundo Rock &#8216;n&#8217; Roll. Que se dirige a la barriga no a la cabeza&#8230;</em></li>
<li>&#8230;</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">Aunque los bufones y sus bufonadas hacen gracia, durante el Placentero Domingo, como es el día del Señor, es mejor reflexionar seriamente&#8230;</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-19433" title="063_prisma_moses-traviata-ii-IMG10" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/08/063_prisma_moses-traviata-ii-IMG10.jpg" alt="" width="522" height="294" /><span style="font-size: xx-small;"> </span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="font-size: xx-small;">En estos momentos es lo que piensa Tórrido Domingo, en <em>Carmen</em> 1984 de Francesco Rosi basada en la ópera de Bizet.<br />
Película enormemente premiada y nominada por los &#8220;Mejores de los Mejores&#8221;.</span></p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-19434" title="063_prisma_moses-traviata-ii-IMG11" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/08/063_prisma_moses-traviata-ii-IMG11.jpg" alt="" width="522" height="294" /></p>
<p style="text-align: center;"><span style="font-size: xx-small;">Pero pronto se le olvida a Clárido Dominó! y una bella sonrisa decora su uniforme blanco y negro en <em>Maddame Butterfy</em> de Puccini. Film con música de la Filarmónica de Viena dirigida por el (ex-)nazi Herbert von Karajan, alistado en el NSDAP en la temprana fecha de 1933 (no por casualidad el año en que los Nazis tomaron el poder hasta su &#8220;caída&#8221; en el 1945). No hay que olvidar ese dato en alguien que tuvo y tiene una gran repercusión musical y mediática. Si uno busca el éxito, la mejor fórmula es unirse al Capital y a&#8230;</span></p>
<p style="text-align: justify;">Otra de las características que sale a la luz cuando comparamos el film de Zeffirelli (o los de sus gangsters), es la auténtica falsificación y tergiversación de lo real o su total estupidez al construirlo. Queda de forma muy clara en la ópera-film con música de Verdi, <em>Aida </em>1953, seleccionada para el &#8220;prestigioso festival&#8221; de cine de Cannes. Esta película dirigida por Clemente Fracassi, en el que el papel de la princesa etíope Aida es representado por Sophia Loren.</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-19435" title="063_prisma_moses-traviata-ii-IMG12" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/08/063_prisma_moses-traviata-ii-IMG12.jpg" alt="" width="461" height="259" /></p>
<p style="text-align: justify;">En un sólo fotograma donde Sophia Loren aparece extasiada adorando su &#8220;becerro de oro/horror&#8221; podemos ver una triple falsificación:</p>
<ol>
<li>Falsificación de una actriz (si se puede decir eso&#8230;) convertida en cantante.</li>
<li>Una blanca &#8220;convertida en negra&#8221;.</li>
<li>Una voz que no es la suya pero se hace pasar por la suya (ya que hace playback).</li>
</ol>
<p style="text-align: justify;">Y aquí otra interesante &#8220;parecida&#8221; falsificación:</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-19436" title="063_prisma_moses-traviata-ii-IMG13" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/08/063_prisma_moses-traviata-ii-IMG13.jpg" alt="" width="478" height="269" /><span style="font-size: xx-small;"> </span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="font-size: xx-small;">Ahora un negro Pálido Domingo, en otra obra maestra de Zeffirelli, <em>Otello</em> (1986).<br />
También basada en la ópera de Verdi del mismo nombre.</span></p>
<p style="text-align: justify;">Retornando al análisis de <em>Moses und Aron</em> (después del viaje por el infierno), hay que destacar 4 planos de gran importancia estructural y de gran &#8220;calidad musical&#8221;, que funcionan como bisagras en el film. Todos estos planos se prolongan durante largo tiempo sin &#8220;una relación explícita&#8221; con la ópera ¿Por qué? Una de las múltiples respuestas podríamos decir que es porque focalizan aquello irrepresentable de la propia imagen. Inscriben lo irrepresentable (el terror y la presencia de Dios) en la representación (la imagen). Todas los fotogramas seleccionados ocurren durante la secuencia de la locura y sacrificios del pueblo, originadas por la ausencia de Moisés y la &#8220;toma de poder&#8221; por el becerro de oro. Pero estos planos no ilustran la &#8220;historia del guión-libreto&#8221;, ya que la desincronía tanto temporal, temática, como el desarrollo autónomo entre música e imagen, lo que genera es una brecha que abre el sentido y permite que los dos &#8220;lenguajes&#8221; (el cinematográfico y el musical), se complementen y creen otro, imposible de definir y ubicar. No se quiere mostrar lo imposible de mostrar. Contrario al punto de vista del cine pornográfico (que no sólo consta exclusivamente de desnudos). Lo pornográfico es una manera de ver y entender lo real, no sólo un contenido. Es la mirada que objetiviza toda forma de realidad en su más crudo aspecto buscando sus excrementos y eliminando toda forma de simbolización posible. Es el apogeo del positivismo naturalista que presenta las cifras por la cifras. No es una mirada muy alejada a la que descuartiza una rana en nombre de la ciencia o se inyecta adrenalina viendo una paliza.</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-19437" title="063_prisma_moses-traviata-ii-IMG14" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/08/063_prisma_moses-traviata-ii-IMG14.jpg" alt="" width="620" height="234" /></p>
<p style="text-align: justify;">La descontextualización de estos 4 fotogramas fuera del contínuum de la película nos proporcionan nuevas ideas y lecturas. Ellos mismos ya solos se resisten a ser significados y resultan &#8220;oscuros y difíciles&#8221; en una primera mirada. Estas imágenes &#8220;hablan por sí mismas&#8221;, más allá de lo que pueda añadir tanto su espectador, como su situación en una secuencia. Estas características resultan imposibles en las imágenes ordinarias y aburridas (sirvan de ejemplo las de los Zeffirellis adjuntadas), ya que es su relación serializada (la de la fábrica, la cola del supermercado, la de los presos, etc.) la que les &#8220;impulsa y da movimiento&#8221;. En estas imágenes tanto aisladas como encadenadas, podemos  imaginar casi perfectamente que ocurre delante de ellas como detrás. Son siempre la misma pieza que se fabrica en un proceso en cadena. Pertenecen al <em>&#8220;imperio de Nadie, que es lo que realmente representa la forma de administración política conocida con el nombre de burocracia.&#8221; </em>[4]<a href="#_ftn4"></a></p>
<p style="text-align: justify;">Al inicio de la segunda escena en <em>Moses und Aron</em> aparece una forma diferente de ordenar las imágenes, más allá de la cadena que acostumbra a organizar el cine comercial. 4 nuevos planos que nos muestran como relacionar 2 personas sin el ordinario y vulgar plano-contraplano (que ya se mostró en relación a la <em>Traviata</em>).</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-19438" title="063_prisma_moses-traviata-ii-IMG15" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/08/063_prisma_moses-traviata-ii-IMG15.jpg" alt="" width="620" height="355" /></p>
<p style="text-align: justify;">Estas imágenes aparecen en el film ordenadas de derecha a izquierda, primero las superiores y luego las inferiores. Si las tomamos aquí todas a la vez y las ponemos no en una relación diacrónica, sino sincrónica, estas generan nuevas ideas. La &#8220;unidad espacial no existe&#8221; y es más similar a la forma de entenderla como lo hace la pintura medieval, que en la del Renacimiento (de la que nuestra mirada es heredera). Aarón (los 2 fotogramas de la izquierda), está &#8220;desubicado&#8221; (como el mismo personaje) y Moisés (los 2 de la derecha) está centralizado de forma rígida por un eje. La misma sucesión de imágenes no es una neutra herramienta gramatical (lo que nunca ocurre y siempre responde a una razón determinada), sino una forma de entender a los mismos personajes. Cómo son mostrados, ordenados y conectados, sin duda es otra característica digna de ser tomada en cuenta como su vestuario o su voz, que en este caso es real y no hace playback, ya que los mismos actores son los mismos cantantes (lo que no ocurre en el caso señalado de Sophia Loren).</p>
<p style="text-align: justify;">En esta original ordenación de las imágenes, un idiota adoctrinado por los manuales diría que hay un error de &#8220;raccord&#8221; (continuidad entre planos). Entre otras cosas, lo que se quiere mostrar al romper las expectativas perceptivas aprendidas, es la misma presencia y construcción de las imágenes mediante &#8220;bloques y cortes&#8221;. Es decir, tomar su propia materialidad y suturas sin ocultarlas. &#8220;Imágenes materialistas <em>que se oponen frontalmente a las </em>imágenes idealistas<em> cultivadas incasablemente por el cine de todos los días</em>&#8221; [5]. La imagen, más allá de generar una imagen-ilusión de realidad mediante una retórica, es ella misma realidad de la imagen. Renunciar al plano-contraplano propio del sistema convencional de entender el espacio-tiempo como lenguaje universal, es una consciente toma de posición sobre la construcción artificial-cultural del espacio-tiempo. Éste no existe ya dado en unas coordenadas naturales-abstractas (a la manera newtoniana), todo lo contrario es un proceso elaborado por el ser humano. Plano-contraplano, buenos y malos, son el mismo escenario y las mismas reglas que un partido de tenis&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Conclusión</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><em>Straub: Elio Vittorini, en Les lettres françaises de 27 de junio de 1947, dice lo siguiente: </em></p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;">&#8220;Mi primera toma de conciencia sobre el espectáculo de la sociedad en la que vivía. Esa enorme mentira que yo conocía de sobra. Todos se remitían a una moral anterior al fascismo, una moral de la que precisamente surgió el fascismo. Por lo tanto, todavía se dirigían hacia el fascismo. En el mejor de los casos, hacia el estancamiento moral, la esterilidad. Intentaban restañar las heridas, poner remedios superficiales. Pero nunca combatían la verdadera enfermedad. Era algo evidente aun sin haber leído a Marx. En cualquier época de la historia hay una cantidad de medios posibles, cierta provisión de medios, por así decirlo. Y en todas las épocas de la historia se han utilizado todos los medios disponibles, cualquiera que fuese la moral preeminente en la época. Esa es la hipocresía que denunciaba ya Maquiavelo cuando pretendía que el Príncipe tomara conciencia de sus actos. Hoy acabamos de descubrir medios nuevos: los de la energía atómica. ¿Hemos renunciado a utilizarlos? No. Por lo tanto, digamos que cada época hace uso de todos los medios a su alcance. No obstante, el mundo capitalista está conformado de tal manera que los medios se utilizan de un modo absurdo y con una hipocresía absoluta. Son medios ilimitados, un caos de medios. Vivimos una época en la que impera una falsa moral&#8221;.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Y este texto data de 1947. ¡Qué diría hoy! Ahora ni siquiera hay una falsa moral: tan solo hay un cinismo inconfesable&#8230; </em>[6]</p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;">&gt; <a href="http://3epoca.sulponticello.com/moses-und-aron-schonberg-straub-y-huillet-y-la-traviata-verdi-zeffirelli-i/">Ir a la primera parte del artículo</a></p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Notas</strong></p>
<div>
<hr size="1" />
<div style="text-align: justify;">
<p><span style="font-size: x-small;">[1] Zunzunegui, Santos. <em>Los ojos no quieren cerrarse</em>. Artículo del libro <em>Derivas del cine europeo contemporáneo</em>. Edición: Domènec Font y Carlos Losilla. Editorial la Filmoteca de Valencia. P. 85</span></p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><span style="font-size: x-small;">[2] <a href="http://www.elumiere.net/exclusivo_web/internacional_straub/textos/straub_lisboa.php">http://www.elumiere.net/exclusivo_web/internacional_straub/textos/straub_lisboa.php</a></span></p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><span style="font-size: x-small;">[3] Debord, Guy. <em>La sociedad del espectáulo</em>. Ed. Pretextos<em>. </em>P. 173</span></p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><span style="font-size: x-small;">[4] Arendt, Hannah. <em>Eichmann y el Holocausto. La pura y simple irreflexión fue lo que le predispuso a convertirse en uno de los mayores criminales de su tiempo.</em> Ed. Taurus. P. 139</span></p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p><span style="font-size: x-small;">[5] Zunzunegui, Santos. <em>Los ojos no quieren cerrarse</em>. Artículo del libro <em>Derivas del cine europeo contemporáneo</em>. Edición: Domènec Font y Carlos Losilla. Editorial la Filmoteca de Valencia. P. 86</span></p>
</div>
<div>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small;">[6] <em>Cine [y] política. Hoz y martillo, cañones, cañones, ¡Dinamita! Entrevista con Jean-Marie Straub y Danièle Huillet</em>. Artículo dentro de  <em>Jean-Marie Straub y Danièle Huillet. Hacer la revolución es volver a colocar en su sitio cosas muy antiguas pero olvidadas</em>. Ed. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. P. 150</span></p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
</div>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://3epoca.sulponticello.com/moses-und-aron-schonberg-straub-y-huillet-y-la-traviata-verdi-zeffirelli-y-ii/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		<creativeCommons:license>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/</creativeCommons:license>
	</item>
		<item>
		<title>El festival de ópera de Munich, un festín operístico</title>
		<link>https://3epoca.sulponticello.com/el-festival-de-opera-de-munich-un-festin-operistico/</link>
		<comments>https://3epoca.sulponticello.com/el-festival-de-opera-de-munich-un-festin-operistico/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 09 Sep 2019 11:35:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Hernández Nieto</dc:creator>
				<category><![CDATA[Una temporada en la ópera]]></category>
		<category><![CDATA[Espacios escénicos]]></category>
		<category><![CDATA[Festivales]]></category>
		<category><![CDATA[Ópera]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.sulponticello.com/?p=19491</guid>
		<description><![CDATA[Como ocurre cuando se vuelve al trabajo después de las vacaciones toca contar lo que se ha hecho en verano. Aunque no se sea vanidoso, por esa absurda rivalidad humana, que nuestras sociedades han exacerbado, se intenta sacar pecho. Ser el que ha visitado el destino más exótico o el más deseado en eso de las tendencias. Ser el que ha tenido las mayores aventuras. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_19492" class="wp-caption alignnone" style="width: 630px"><img class="size-full wp-image-19492" title="063_una-temporada-en-la-opera_munich2" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/09/063_una-temporada-en-la-opera_munich2.jpg" alt="" width="620" height="300" /><p class="wp-caption-text">(c) Wilfried Höesl</p></div>
<p style="text-align: justify;">Como ocurre cuando se vuelve al trabajo después de las vacaciones toca contar lo que se ha hecho en verano. Aunque no se sea vanidoso, por esa absurda rivalidad humana, que nuestras sociedades han exacerbado, se intenta sacar pecho. Ser el que ha visitado el destino más exótico o el más deseado en eso de las tendencias. Ser el que ha tenido las mayores aventuras. Hasta ser el que ha ligado más, ya sean parejas o sea sol. Frente a los que se encuentran los más retraídos, los más tímidos, que no dicen nada y que, en silencio, tal vez piensen que a ellos les fue mejor.</p>
<p style="text-align: justify;">La introducción anterior viene a colación porque este artículo es una crónica de los últimos días del Festival de Ópera de Munich. Un festival que se celebra en dicha ciudad en junio y julio, en pleno verano, momento que muchos aficionados e informadores de música aprovechan para dejarse ver por allí y disfrutar de sus propuestas. Lo hacen siguiendo el criterio de muchos profesionales que consideran este festival como uno de los mejores festivales de ópera que hay en la actualidad, incluso hay quien se atreve a calificarlo como el mejor y punto. Sin duda la presencia de Kirill Pretenko, el director de orquesta ruso que hasta este año se encontraba al frente de la <a href="https://www.staatsoper.de/" target="_blank">Bayerische Staatsoper</a>, donde se celebra este festival, también cuenta en esta calificación.</p>
<p style="text-align: justify;">Todo ello hace que uno se acerque a Munich con muchas expectativas con respecto a lo que va a ver y a encontrar. Lo que lleva a sentarse en la butaca con un alto grado de exigencia. Fijarse, y mucho, en los detalles. Ser un poco tiquismiquis. Así decir que <a href="https://www.staatsoper.de/stueckinfo/die-meistersinger-von-nuernberg.html" target="_blank"><em>Los maestros cantores de Núremberg</em></a> de Wagner no estuvo bien, que no lo estuvo, a pesar que dirigía Petrenko, quizás sea jactancioso. No ayudó el que Jonas Kauffman cancelase por enfermedad (aunque, según dicen, la enfermedad no le impidió cantar esos mismos días para unos muchimillonarios dispuestos a pagar lo que cuesta un recital privado del cantante) y fuese sustituido de prisa y corriendo por otro que hizo lo que pudo.</p>
<p style="text-align: justify;">El caso es que la idea inicial del montaje, un concurso de cantantes, se ajusta mucho a lo que hoy se ve en televisión. El problema es que difícilmente uno se puede creer que en nuestros días el premio final será la mano de una mujer. Menos que un desconocido fuese acogido por el que más sabe del lugar en cuestión de canto y, menos, que nuestras sociedades admitiesen que ese sabio fuese un zapatero. Todo lo anterior hace que la obra se entienda mal, es decir que se entienda mal el libreto y la partitura. A lo que se añade una dirección musical que no saca música del conjunto sino de cada uno de los instrumentos. Seguramente es una decisión de la dirección que tendrá su fundamento, pero al oído del que se sienta en la butaca suena raro, extraño.</p>
<p style="text-align: justify;">Mejor suerte tiene <a href="https://www.staatsoper.de/en/productioninfo/la-fanciulla-del-west.html" target="_blank"><em>La fanciulla del West</em></a> de Puccini. Obra presentada con una actualización mínima donde, de nuevo, falla la dirección de escena en el sentido de que no tiene en cuenta el arco dramático, el cambio de conciencia de sus personajes que recoge tanto el libreto como la música. Aunque tiene más suerte con los cantantes, sobre todo con sus dos protagonistas: Anja Kampe, habitual del teatro donde hace largas temporadas, y Brandon Jovanovich. Ambos adecuados por voz y por presencia escénica. La inclusión de esta obra en la temporada del teatro y en este festival de verano hace pensar que esta poco conocido o representada ópera de Puccini se irá introduciendo en el repertorio habitual de los teatros de ópera. Así que ya sea con este o con otro montaje llegará a los teatros españoles donde harían bien en mantener a los dos cantantes citados.</p>
<p style="text-align: justify;">Algo similar pasó con las óperas barrocas, cuya recuperación empezó en este teatro hará alrededor de 12 años y ahora no hay centro que no las programe, para ejemplo casi todos los teatros importantes de ópera españoles tienen programada alguna. Incluso muchos teatros compran las producciones estrenadas aquí como pasó con La Calisto que se vio en la temporada anterior en el Teatro Real. Esta vez, y como estreno en el festival, se pudo ver y escuchar <a href="https://www.staatsoper.de/en/productioninfo/agrippina.html" target="_blank"><em>Agrippina</em></a> de Händel con dirección musical de Ivor Bolton y escénica de Barry Kosky. Un tándem del que ya se ha visto y se volverá a ver en Madrid la temporada 2019-20 La flauta mágica.</p>
<p style="text-align: justify;">Agrippina ha sido el gran éxito del festival. Teatro lleno y mucha gente intentado comprar una entrada bajo la lluvia que caía a finales de julio en Munich. En este caso la convocatoria la sede era en el Prinzregenten Theater, teatro construido a imagen y semejanza del Bayreuth wagneriano. Lugar que fue testigo junto con todos los que ocupaban las butacas de lo que ocurre cuando dos profesionales citados se compenetran y se les deja trabajar en libertad. Es decir, con responsabilidad. Un espectáculo en el que no solo la orquesta sonaba como orquesta y no como una agrupación de instrumentos, sino que resulta imposible entender lo que pasa en el foso sin ver y oir lo que pasa en escena. Desde los silencios, trabajados en longitud, alargados, hasta las adendas para contar la historia de esta emperatriz consorte luchando para que su hijo, el que posteriormente sería el famoso Nerón, consiga el trono que no le corresponde, ni por herencia ni por inteligencia.</p>
<p style="text-align: justify;">Entre ambos, director musical y de escena, consiguen convertir esa ópera barroca en un divertido vodevil. Con amantes y pretendientes escondiéndose en armarios o tras los muebles. Sin dejar de mostrar ese fondo de tristeza que se esconde en toda buena comedia. Aligerando una música que hasta hace bien poco se rechazaba por pesada y reiterativa y que este festival, con este y otros montajes como este, ha sido capaz de incluir en el repertorio. No es ajeno a esta deriva la colaboración de los cantantes, verdaderos actores y actrices entre los que destaca Elsa Benoit que, al menos en esta producción, da un recital de lo que debe ser una cantante de ópera hoy en día. Es decir, no solo dar las notas correspondientes sino entender desde donde se cantan, desde que estado emocional y personal de su personaje y no adelantar nada que no esté en el libreto ni en la partitura hasta que tenga que suceder en escena.</p>
<p style="text-align: justify;">Por tanto, para todos aquellos que aman el teatro musical europeo por excelencia, es decir, la ópera, es un gusto acercarse a Munich en verano. La concentración de talento musical es mucho y bueno sin la pompa ni el jabón de otros festivales operísticos veraniegos. Les permite ser exigentes, ponerse exquisitos. Criticar con la boca pequeña lo que ven y lo que oyen. Digo con la boca pequeña porque saben que se están dando un banquete, celebrando un festín. Por eso ya están mirando lo que pueden ver concentrado el verano que viene, en <a href="https://www.staatsoper.de/en/opera-festival/schedule/schedule/festival/opera-festival.html" target="_blank">2020</a>, que ya está pensado, para asegurarse de nuevo tener lo mejor de lo mejor, y anunciado.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://3epoca.sulponticello.com/el-festival-de-opera-de-munich-un-festin-operistico/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		<creativeCommons:license>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/</creativeCommons:license>
	</item>
		<item>
		<title>Moses und Aron (Schönberg &#8211; Straub y Huillet) y La Traviata (Verdi &#8211; Zeffirelli) [I]</title>
		<link>https://3epoca.sulponticello.com/moses-und-aron-schonberg-straub-y-huillet-y-la-traviata-verdi-zeffirelli-i/</link>
		<comments>https://3epoca.sulponticello.com/moses-und-aron-schonberg-straub-y-huillet-y-la-traviata-verdi-zeffirelli-i/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 06 Jul 2019 08:49:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Joan Gómez Alemany</dc:creator>
				<category><![CDATA[Prisma]]></category>
		<category><![CDATA[Análisis]]></category>
		<category><![CDATA[Cine]]></category>
		<category><![CDATA[Estética]]></category>
		<category><![CDATA[Ópera]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.sulponticello.com/?p=19199</guid>
		<description><![CDATA[Primera entrega de este análisis comparativo escrito por Joan Gómez Alemany entre las respectivas ópera-films: Moses und Aron de Schönberg, Straub y Huillet, y La Traviata de Verdi y Zeffirelli, precisamente en la desaparición de este último cineasta el pasado mes de junio.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignnone size-full wp-image-19247" title="062_prisma_moses-traviata-i-2" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/07/062_prisma_moses-traviata-i-2.jpg" alt="" width="620" height="300" /></p>
<p style="text-align: left; padding-left: 30px;">&gt; <a href="http://3epoca.sulponticello.com/moses-und-aron-schonberg-straub-y-huillet-y-la-traviata-verdi-zeffirelli-y-ii">Ir a la segunda parte del artículo</a></p>
<p style="text-align: right;"><em>¿Debería quizá orientarme a partir de una aparición efímera como la del mercado cinematográfico americano, que ha conseguido en menos de dos decenios con una cultura saqueadora, destruir algo que era bueno? Cuando pienso en el cine, pienso entonces en películas futuras que deberán necesariamente ser películas artísticas. Y para estas películas, mi música puede servir.</em></p>
<p style="text-align: right;">Arnold Schoenberg  (Debate en la radio de Berlín, 30-3-1931) [1]</p>
<p><em> </em></p>
<p style="text-align: right;"><em>En Moisés y Aarón por primera vez, dado que, hasta ahora, aparte de un subtítulo de </em>No reconciliados [Nicht versöhnt oder Es hilft nur Gewalt, wo Gewalt herrscht]<em> que decía: «Solo la violencia ayuda, donde la violencia reina», siempre nos habíamos negado a incluir mensajes en nuestras películas, los íbamos eliminando, pues no queríamos imponer mensajes a la gente que veía las películas, nos parecía que no teníamos derecho a hacerlo. Y hete aquí que, gracias a Moisés y Aarón, gracias a Schoenberg, de repente, al final de la película aparece un mensaje político que resulta cada vez más actual: </em>[2]<a href="#_ftn2"><strong> </strong></a></p>
<p><strong> </strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>MOISÉS </strong></p>
<p style="text-align: center;">Cada vez que os mezcléis entre las naciones<br />
y utilicéis vuestro talento<br />
para combatir contra la idea divina,<br />
y utilicéis vuestro talento<br />
para una finalidad falsa o vana,<br />
rivalizando con las naciones extranjeras<br />
para tomar parte en sus bajas pasiones,<br />
cada vez que abandonéis<br />
la renuncia del desierto y vuestro talento<br />
para alcanzar las más altas metas,<br />
seréis arrojados desde<br />
lo alto del éxito de vuestros excesos,<br />
hasta el desierto. [3]</p>
<p><strong>Introducción</strong></p>
<p style="text-align: justify;">El presente artículo consta de esta introducción, 3 partes y una conclusión, dividido en dos entregas. En las dos primeras partes se apuntan ciertas ideas y reflexiones (<span style="text-decoration: underline;">sobre la creación</span> / <span style="text-decoration: underline;">sobre la producción</span>) y la tercera –que se publicará como segunda entrega- es un <span style="text-decoration: underline;">análisis de ambos films</span> citados, retomando y comparando ciertas aspectos comentados en las partes anteriores, pero con otro tipo lenguaje y aproximación al objeto tratado.</p>
<p style="text-align: justify;">Un eje vertebra el artículo. Por un lado la relación del compositor Schönberg (especialemente su ópera <em>Moses und Aron</em> 1975) y las originales ideas y prácticas de los cineastas Danièlle Huillet y Jean-Marie Straub tanto en su cine, como concretamente al realizar (y no adaptar) una película sobre la ópera Schönberg. Por otro lado, la forma en que un cineasta cualquiera, en este caso Franco Zeffirelli (recientemente fallecido el 15 de junio de 2019), adapta (o ilustra) una ópera, <em>La Traviata </em>1983<em> </em>(del compositor Verdi).</p>
<p style="text-align: justify;">El análisis realizado aquí no pretende comparar las óperas en sí tan diversas y de épocas muy diferentes, sino cómo estas han sido llevadas al cine en un período menor de una década. Por lo que sus discrepancias no serán por cuestiones de diferencia temporal, sino de entendimiento hacia el arte.</p>
<p style="text-align: justify;">La relación entre ópera y cine analizada desde diversos aspectos, puede también llevarle al lector a otro tipo de relaciones, extrapolando estas y generando otras comparaciones. Como por ejemplo la relación entre opera antigua-actual, industria de la música-industria del cine, entre música-texto, sonido-imagen, lo representable-irrepresentable, imagen-palabra etc. Ya que se habla de ópera y cine, pero con la intención de señalar estos dos campos de forma &#8220;metafórica&#8221;. Si ambas obras musicales, no podemos decir que pertenezcan a la &#8220;música contemporánea&#8221; (en el sentido que no fueron hechas después de la Segunda Guerra Mundial). Sin ninguna duda sí que podemos decir que son &#8220;contemporáneos&#8221; (aunque obviamente también en el &#8220;pasado&#8221; pueden encontrarse) los temas tratados y su manera.</p>
<p style="text-align: justify;">La mayoría de las citas han sido extraídas de la revista digital <em>Lumière </em>[4]<strong> </strong><em>, </em>concretamente del apartado <em>Internacional Straub-Huillet</em> y del libro <em>Jean-Marie Straub y Danièle Huillet</em>. <em>Hacer la revolución es volver a colocar en su sitio cosas muy antiguas pero olvidadas</em> editado por el  Museo Reina Sofía con motivo de la retrospectiva completa comisariada por Manuel Asín y Chema González, que el Museo dedicara a ambos cineastas en 2016 [5].</p>
<p style="text-align: justify;">El escritor del artículo agradece a los autores el haber puesto a disposición de todos tan valioso material y se quiere difundir aquí en una revista musical, pero también podríamos decir, interdisciplinar.  Somos de la opinión que como dice Straub:</p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;"><em>Para empezar, hay que decir que la conjunción &#8220;y/e&#8221; es siempre una gilipollez: cine e historia, cine y literatura, cine y música, y así hasta el fin del mundo, el fracaso intelectual&#8230; Y en cuanto al cine político, realmente no sé lo que es, cada vez lo tengo menos claro y espero no tenerlo claro nunca. Eso es lo primero.&#8221; </em>[6]</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Sobre la creación</strong></p>
<p><span style="text-decoration: underline;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;">Tanto en la ópera (como en el pensamiento de Schönberg), uno de los aspectos principales es la dificultad o imposibilidad de cómo poder materializar una idea. La tensión entre una &#8220;estética&#8221; (la de  Aarón), y la otra (la de Moisés), teje la ópera-film <em>Moses und Aron. </em>Tal como queda señalado en la quinta escena del segundo acto:</p>
<p style="text-align: center;"><strong>AARÓN</strong><br />
<em>Ningún pueblo puede comprender<br />
más que una parte de la imagen,<br />
la parte perceptible de la idea.<br />
Hazte comprender por el pueblo<br />
adaptándote a él.</em><strong> </strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>MOISÉS</strong><br />
<em>¿Debo falsear la idea?</em><strong> </strong></p>
<p style="text-align: justify;">Aunque ambos planteamientos se oponen, tanto un personaje como otro son complejos y no representan una lucha maniquea. Las contradicciones y dificultades del pensamiento llevan a la conclusión de su imposible clausura y optan por una forma abierta que contenga esas mismas dificultades y contradicciones imposibles de resolver. Así termina el segundo acto de la ópera (último que Schönberg musicalizó):</p>
<p style="text-align: center;"><strong>MOISÉS</strong><em><br />
¡Oh, palabra, tú, palabra, que me faltas!</em></p>
<p style="text-align: justify;">Como Schönberg y también en el cine de Huillet y Straub, la necesidad de la apertura del sentido al eludir lo explícito (el signo), lleva a la apreciación y uso del símbolo (por ejemplo la metáfora). Pero sin eliminar el uno por el otro. Ambos conviven en tensión aunque de forma &#8220;irreconciliable&#8221;. Por un lado está Moisés (alter ego de Schönberg) que está a favor del pensamiento de la renuncia, puesta en cuestión de la imagen-sensación y la superioridad de la idea. Por el otro lado, Aarón apoya la superioridad de la sensación, la emoción y la materia. La separación entre canto-hablado de Moisés y canto-operístico de Aron, simbolizan estas &#8220;posiciones estético-políticas&#8221;. No obstante, el mismo Moisés en una sola parte de la ópera recurre también al canto (compás 208 del primer acto), con lo que las ideas anteriores se vuelven más complejas, contradictorias e interesantes. Así ocurre en la ópera-film <em>Moses und Aron</em>, dice Straub <em>&#8220;no hay película política sin moral, sin teología, sin mística, sin memoria.&#8221;</em> [7] &#8220;<em>Si alguien coge una novela de [Honoré de] Balzac o incluso de Kafka y se pone a ilustrar lo que describen, hará una película fallida desde el primer momento. Lo que nos interesa no es lo que ve el escritor: no se puede ilustrar lo que ve, eso solo obstruye la imaginación, y no se puede saber lo que ve.&#8221; </em>[8]</p>
<p style="text-align: justify;">En las representaciones de las óperas comunes, en cambio la primacía de la emoción y sensación vulgar es la norma. Ya que la idea de estas ópera-film es sólo poner en imágenes (re-presentar) el texto y si cabe, la música para rellenar &#8220;<em>Huillet: lo que no soporto es cuando la música es utilizada para hacer que la imagen diga algo que no dice.&#8221;</em> [9] La total negligencia y planteamiento superficial del creador provoca una atención máxima a la Star (el divo actor-cantante), que domina sobre todos los aspectos, para focalizar de forma simple la atención del espectador. Se conduce a éste a partir de los intereses del creador (&#8220;representante del mercado&#8221;), sin dejarle libertad de elegir. &#8220;<em>La pornografía de la espectacularización de la realidad</em>&#8221; [10], dice Straub. Exactamente igual funcionan los videoclips cómo las opera-film comunes. Aquí el pensamiento y la idea, no tienen ningún interés porque de lo que se trata es de dar un producto homogéneo y fácil de leer, para poder pasar el rato. <em>&#8220;Straub: En las películas en las que ya no se siente latir el corazón del autor, para mí, son simplemente una sucesión de los hábitos de la industria cinematográfica y no una elección de los elementos que forman una película y estas películas son como puentes que se desmoronan cuando son atravesados por gente o sillas en las que uno no se puede sentar sin riesgo de muerte.&#8221;</em> [11] <em>&#8220;Entrevistador: ¿Ustedes tienen un proyecto en relación al espectador? Straub: Fabricar objetos que proporcionen verdaderamente una información sin saturación y que no traten de escamotear las contradicciones, que eliminen la demagogia. Es preciso despertar los sentimientos en las personas, no el sentimentalismo. Es necesario que se tenga la impresión de que estos objetos no tienen un tema, que el tema debe ser conquistado.&#8221; </em>[12]</p>
<p style="text-align: justify;">Toda forma de resistencia, es decir, de esfuerzo o duda del sentido común, es totalmente eliminada en las obras convencionales. <em>&#8220;Someter la cuestión del trabajo fílmico a la cuestión política: en qué condiciones, a qué precio, un artista trabaja hoy para socavar la homogeneidad cultural propia de la época del imperialismo (Straub: «El esperanto ha sido siempre el sueño de la burguesía»)&#8221; </em>[13] <em>&#8220;Allí donde Nietzche decía que </em>&#8220;el único ser que conocemos es el ser que representa&#8221;,<em> los Straub podrían responder: lo único que sin duda existe es lo que resiste.&#8221; </em>[14]</p>
<p><strong>Sobre la producción</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La simbiosis entre música e imagen, es mucho más compleja e intrincada no en la relación de la música de cine (que casi siempre ocupa un papel secundario, no estructural), sino en la ópera, donde imagen y sonido pueden ser un todo inseparable (al estilo de la obra de arte total wagneriana). De todos los ejemplos que existen (tanto óperas que utilizan el cine o la imagen-movimiento, como películas que utilizan la ópera) sin ninguna duda, para nosotros el más destacado es <em>Moses und Aron </em>de Straub y Huillet<em>.</em> Hay que destacar también su otra película sobre la ópera de Schönberg <em>Von heute auf morgen</em> en 1997. Pero la primera, en nuestra opinión resulta más compleja e interesante. A lo largo de este texto se señalarán otros ejemplos de ópera-films con sus propias características en donde las relaciones de producción y concepción de lo cinematográfico y operístico, varían y se diversifican, pero nunca llegan a la altura de <em>Moses und Aron.</em></p>
<p style="text-align: justify;">Hay que destacar algunos ejemplos bien hechos, aunque nunca alcanzan al &#8220;estatuto artístico&#8221;, porque se conciben como películas artesanalmente pulcras, pero no buscan crear un verdadero diálogo real entre música e imagen, sin aportar ideas originales. Simplemente la una (la música) y la otra (el cine) se complementan e ilustran. Por ejemplo las realizadas por directores de prestigio como  Michael Powell y Emeric Pressburger que realizaron la ópera-film <em>Los cuentos de Hoffman </em>1951 (basada en la ópera homónima de Offenbach); <em>Don Giovanni</em> de Joseph Losey (ópera de Mozart); sin duda ocupa un lugar especial entre la calidad de <em>Moses und Aron</em> y la artesanía de las otras películas, la ópera-film basada en la ópera de Wagner, <em>Parsifal</em> 1982 de Syberberg. Aunque en esta hay momentos en que el cineasta crea un original diálogo con la ópera, el cine, la historia del arte, la historia de Alemania, la religión, etc. muchas de sus partes cinematográficas (dada la extrema duración de la obra de Wagner), son demasiado estáticas y parecen ser un relleno de la ópera, que de por sí tiene un ritmo muy lento.</p>
<p style="text-align: justify;">Y para terminar los ejemplos de ópera-film. Otro tipo de producciones, son las realizadas por directores de cine &#8220;anónimos&#8221; que dominan el oficio, pero poco más&#8230; Muchas veces producciones hechas expresamente para la TV, con lo que tampoco existen posibilidades de experimentación. Por ejemplo <em>Die Teufel von Loudun</em>, basada en la ópera de Penderecki; la más interesante <em>Wozzeck</em> de Alban Berg, con dirección musical de Bruno Maderna; más ordinarias son varias óperas de Strauss con dirección musical de Karl Böhm, las de Monteverdi por Nikolaus Harnoncourt o las vulgares adaptaciones de Zeffirelli protagonizadas por Plácido Domingo como <em>Cavalleria Rusticana </em>de Mascagni o <em>Pagliacci</em> de Leoncavallo, etc.</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-19374" title="062_prisma_moses-traviata-i-3" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/07/062_prisma_moses-traviata-i-3.jpg" alt="" width="438" height="320" /><span style="font-size: x-small;">Brávido Domingo  honrando un brindis en <em>Cavalleria rusticana</em></span></p>
<p style="text-align: justify;">Los mismos fotogramas aquí adjuntados, no son meras &#8220;imágenes o decoraciones&#8221;. Son claras construcciones que reflejan el pensamiento de su autor. Un sólo fotograma, puede decir mucho de una película. Se puede pensar la elaboración de la imagen en el cine, como se piensan los sonidos en la forma musical organizada en el tiempo, como también la creación de los conceptos y sus relaciones en la filosofía.</p>
<p style="text-align: justify;">Todo y que <em>Moses und Aron</em> es una superproducción comparada con otras películas de Huillet-Straub, dista mucho de ser una &#8220;superproducción&#8221; en los cánones ordinarios al estilo de la <em>Traviata </em>de Zeffirelli. Su peculiar concepción de este concepto queda clara aquí: <em>&#8220;Una “superproducción” debería ser una película en la que hay más trabajo y más dinero invertidos en la técnica. Ahora, las “superproducciones” invierten en noches de hotel, en billetes de avión y en los </em>cachets<em> de los actores… ¡A las </em>vedettes<em> se les paga tres o cuatro veces más de lo que costó la fabricación de la película y más que al realizador!&#8221; </em>[15]<a href="#_ftn15"></a></p>
<p style="text-align: justify;">El coste de producción de <em>Moses und Aron</em>, puede encontrarse tan fácilmente en internet [16], como cualquier otro aspecto (actores, vestuario, cámara, etc.). Esta honradez de mostrar el gasto de producción, sin ninguna distinción especial hacia el dinero, previsiblemente no es encuentra en el otro film comparado&#8230; Todo y que para la <em>Traviata</em>, dadas las dimensiones del film, seguramente se contraría a alguien especialmente para llevar la &#8220;contabilidad&#8221;, una búsqueda sobre sus costes de producción fracasa. Aunque rápidamente sí que se encuentran sus enormes beneficios (para dar ejemplo&#8230;), concretamente en USA. [17] Cuando la mercancía se concluye y se obtienen los beneficios, nadie se va a molestar en publicar sus datos. Una vez el principal objetivo se consigue, el resto da igual. Una profunda investigación dudo que los descubriera y tampoco valdría la pena molestarse&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">¿Qué motivo hay para no mostrar el presupuesto de una película (una ópera, concierto, etc.)? Más allá de &#8220;aspectos prácticos&#8221;, ausencia de gestión, etc. (motivos comprensible), uno de los motivos es porque esta información se gestiona como conocimiento (o &#8220;producto cultural&#8221;) privado y no un bien colectivo. Ya que si su control recae en pocas manos, permite su poder y uso en las condiciones que &#8220;estas manos&#8221; imponen. Si perteneciera a todos, obviamente esto no podría ser posible. El control sólo puede darse en estructuras &#8220;piramidales&#8221; (jerárquicas), no en &#8220;horizontales&#8221; (igualitarias). Si se muestran todos los costes de producción que una película en donde se ve que la Star por un trabajo de un par de días, cobra &#8220;7 veces más&#8221; que por ejemplo el director por un trabajo de años. A la vista de cualquiera, esto no parece muy justo&#8230; De esa forma si esta información no aparece (o se oculta conscientemente), nadie puede quejarse&#8230; y eso es bueno para algunos&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Publicar un presupuesto, no se trata de una superficial política de transparencia al estilo de ciertas instituciones o personas que lo publican como si quisiesen decir: <em>&#8220;Para que todos nos miren lo honrados que somos ((((y por tanto hagamos publicidad de ello)))), enseñamos sin reparos nuestros gastos ((((obviamente no todos)))) para que la gente vea que la injusticia social y la corrupción que practican la mayoría de nuestros colegas, aquí brilla por su ausencia ((((aunque con nuestros colegas, estamos encantados y no tenemos ningún problema de hacer negocios con ellos, sobretodo geniales trampas tan lucrativas como fundar una ONG para robar))))&#8221; </em></p>
<p style="text-align: justify;">Si ponemos el vulgar ejemplo de clasificar las numerosas óperas-film en que Várido Domingo aparece, todas previsiblemente son grandes superproducciones. Nadie pensará que Esa Cosa está tan solicitado por ser el mejor cantante de la Historia de la música&#8230; Sólo hay que escucharle cantar una ópera alemana o francesa (si uno no se ha pegado un tiro antes), para conocer a donde llega su entendimiento musical. Que se puede esperar de alguien que mientras estudiaba música, intentaba ser un futbolista profesional&#8230; No es casualidad que si su imagen está en todos los sitios (como la de los futbolistas), su imagen &#8220;ejerza poder&#8221; sobre todos los sitios, y a su vez &#8220;el poder&#8221; se reconozca en ella, valorizándola y cotizándola.</p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;"><em>&#8220;Entrevistador: Dicen que usted es un cineasta marginal.</em></p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;"><em>Straub: ¿Quién?</em></p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;"><em>Entrevistador: Cierta prensa, ciertas personas…</em></p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;"><em>Straub: Sólo los que tienen interés en suprimirnos, o sea, los chulos de la industria y, he de decirlo, las putas que trabajan para ellos, pero esto no sería gentil para las putas. No hay ninguna razón para que se les cuele una estrella amarilla a ciertos cineastas. Muy bien, nosotros tenemos una estrella amarilla. ¿Pero por qué? Es más interesante ver el porqué. Ellos saben perfectamente que todos los periodistas son unas putas y todos los productores unos chulos. Bueno, ¡casi todos! (…) ¿Qué es lo que hace que una película sea marginal? ¡El hecho de ser dejada al margen! A partir del momento en que una película entra en el circuito, deja de ser marginal. Si tiene el menor éxito, ¡ya no se habla entonces de marginalidad! ¡Se pasa a tener la bendición de la familia! Hay etiquetas racistas que son mucho más corteses.&#8221; </em>[18]</p>
<p>Huillet y Straub en &#8220;este cine marginal&#8221;, no deconstruyen en el sentido vulgar de la palabra, creando obras rígidas y difíciles (lo mismo se decía y dice de la música de Schönberg), por el simple hecho de hacer algo diferente sea lo que sea y con la única razón de ser distintos. Su planteamiento es totalmente &#8220;coherente&#8221; con la tradición y con el de otros creadores, pero obviamente lo hacen desde su original punto de vista. <em>&#8220;Straub: Si las películas que hacemos son clasificadas como marginales, es porque están profundamente ancladas en la tradición.&#8221; </em>[19]</p>
<p style="text-align: justify;">Por contra al &#8220;cine marginal&#8221; de Straub-Huillet, un film de Zeffirelli (o los del pelotón) es reconocido ampliamente (y cotizado) aplaudiendo su mediocridad. De esa forma su vulgar y cara película, merece ser premiada por las mismas mediocres (y poderosas) instituciones. Así que la <em>Traviata</em> es nominada a los Óscars, Globos de oro, etc. etc. etc. y periódicos famosos dicen: <em>En su reseña en el New York Times, Vincent Canby calificó a la película de &#8220;</em>triunfo<em>&#8221; y &#8220;</em>deslumbrante<em>&#8221; </em>[20]<a href="#_ftn20"></a>, etc. etc. etc.</p>
<p>Se adjunta la cantidad de premios y nominaciones que recibió, por si alguien quiere aburrirse leyendo en la lengua Imperial:</p>
<p style="padding-left: 30px;">Academy Award for Best Art Direction (Franco Zeffirelli, Gianni Quaranta &#8211; nominees)<br />
Academy Award for Best Costume Design (nominee)<br />
Golden Globe Award for Best Foreign Language Film (nominee)<br />
BAFTA Award for Best Foreign Language Film (nominee)<br />
BAFTA Award for Best Costume Design (winner)<br />
BAFTA Award for Best Production Design (winner)<br />
Nastro d&#8217;Argento for Best Costume Design (winner)<br />
Nastro d&#8217;Argento for Best Production Design (winner)<br />
Nastro d&#8217;Argento for Best Cinematography (winner) [21]</p>
<p style="text-align: justify;">Era de esperar que <em>Moses und Aron</em> no ganara ningún premio, no esté en las &#8220;listas estándar&#8221; de ópera-films, esté casi o totalmente ausente de la bibliografías sobre la ópera de Schönberg, etc. Pero este cine &#8220;marginal&#8221; no se basa en operaciones totalmente alejadas de la realidad y por eso nadie lo entiende y &#8220;lo reconoce&#8221;.</p>
<p style="padding-left: 30px; text-align: justify;"><em>Huillet: No es nada complicado: es el mismo trabajo que hacen los poetas sobre la lengua. Ellos toman una lengua que en muchos casos se volvió rígida, se convirtió en un sistema de hábitos que es casi una lengua muerta y bruscamente intentan hacer cosas que aún no fueron hechas o que fueron olvidadas hace mucho tiempo.</em></p>
<p style="padding-left: 30px; text-align: justify;"><em>Straub: Pero justamente, con las palabras más simples –y el menor número de palabras posibles–, las palabras más deterioradas. No es con las palabras poéticas con lo que se hace la poesía.</em></p>
<p style="padding-left: 30px; text-align: justify;"><em>Huillet: Y sucede lo mismo con las películas: tal vez, si los campesinos leyesen poesía en el momento en el que Verlaine escribía sus poemas, estos poemas no les habrían parecido monstruosos, al mismo tiempo que para los burgueses Verlaine era un escándalo. </em></p>
<p style="padding-left: 30px; text-align: justify;"><em>Straub: ¿Por qué? Porque Verlaine destruía una cierta retórica poética que las personas del campo ignoraban. Entonces, habrían leído aquello como podían leer otra cosa. Tal vez les pareciese un poco extraño, porque al final… Pero la extrañeza positiva no es un obstáculo. </em>[22]<a href="#_ftn22"></a></p>
<p style="text-align: justify;">Sólo basta ver una imagen del cine de Huillet-Straub, para darse cuenta de su inteligencia, todo lo contrario de la aberración pornográfica de las creadas por Zeffirelli. Straub-Huillet conciben la música desde un punto de vista muy particular y de gran respecto. No sólo en el film analizado, sino por ejemplo en otro que trata también sobre la figura del mismo compositor,  <em>Introducción a la &#8220;Música de acompañamiento para una escena de película&#8221; de Arnold Schoenberg</em> (trabajo que desea poder crear una digna relación entre música e imagen (véase la cita del inicio del artículo de Schönberg)). La música es parte integrante y estructural del film, no un mero accesorio. En el caso de Zeffirelli (o los del montón), por ejemplo con la <em>Traviata</em> toma las melodías famosas repitiéndolas y descontextualizándolas, para ponerlas como relleno de las secuencias que se inventa sin relación a la ópera, únicamente por su puro &#8220;capricho creativo&#8221;. En el fondo, Zeffirelli hace con la ópera lo que le da la gana (como la mayoría de los escenógrafos y diseñadores artísticos de ópera en la actualidad). Es una simple excusa para hacer su film o realizar su vulgar visión de la ópera. Parece ser que su amor a la música debe ser motivado por su pertenencia a &#8220;Los amigos de la ópera italiana&#8221; (pero los que salen en la película <em>Con faldas y a lo loco </em>1959 de Billy Wilder), es decir, &#8220;los amigos de la mafia&#8221;&#8230;</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-19375" title="062_prisma_moses-traviata-i-4" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/07/062_prisma_moses-traviata-i-4.jpg" alt="" width="514" height="319" /><span style="font-size: x-small;">Benito Mussolini ocupa el centro de la mesa</span></p>
<p style="text-align: left; padding-left: 30px;">&gt; <a href="http://3epoca.sulponticello.com/moses-und-aron-schonberg-straub-y-huillet-y-la-traviata-verdi-zeffirelli-y-ii">Ir a la segunda parte del artículo</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<div><strong>Notas</strong>&nbsp;</p>
<hr size="1" />
<div>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small;">[1] Danièle Huillet y Gregory Woods. <em>Rodaje de Moses und Aron (1). </em>Publicado originalmente en Cahiers du cinéma, nº 260-261, octubre-noviembre, 1975. Traducción por Francisco Algarín Navarro en la Revista Lumière. Internacional Straub-Huillet <a href="http://elumiere.net/exclusivo_web/internacional_straub/textos/rodaje_moses.php" target="_blank">http://elumiere.net/exclusivo_web/internacional_straub/textos/rodaje_moses.php</a></span></p>
</div>
<div>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small;">[2] <em>Cine [y] política. Hoz y martillo, cañones, cañones, ¡Dinamita! Entrevista con Jean-Marie Straub y Danièle Huillet</em>. Artículo dentro de  <em>Jean-Marie Straub y Danièle Huillet. Hacer la revolución es volver a colocar en su sitio cosas muy antiguas pero olvidadas</em>. Ed. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. P. 146</span></p>
</div>
<div>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small;">[3] en el tercer acto del libreto.</span></p>
</div>
<div>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small;">[4] <a href="http://www.elumiere.net/lumiere_web.php" target="_blank">http://www.elumiere.net/lumiere_web.php</a></span></p>
</div>
<div>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small;">[5] El libro puede descargarse gratuitamente aquí: <a href="https://www.museoreinasofia.es/publicaciones/jean-marie-straub-daniele-huillet" target="_blank">https://www.museoreinasofia.es/publicaciones/jean-marie-straub-daniele-huillet</a></span></p>
</div>
<div>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small;">[6] <em>Cine [y] política. Hoz y martillo, cañones, cañones, ¡Dinamita! Entrevista con Jean-Marie Straub y Danièle Huillet</em>.[6] Artículo dentro de  <em>Jean-Marie Straub y Danièle Huillet. Hacer la revolución es volver a colocar en su sitio cosas muy antiguas pero olvidadas</em>. Ed. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. P. 145</span></p>
</div>
<div>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small;">[7] Manuel Asín y Chema González. Artículo <em>Introducción</em> en <em>Jean-Marie Straub y Danièle Huillet. Hacer la revolución es volver a colocar en su sitio cosas muy antiguas pero olvidadas</em>. Ed. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. P. 22</span></p>
</div>
<div>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small;">[8] <em>Cine [y] política. Hoz y martillo, cañones, cañones, ¡Dinamita! Entrevista con Jean-Marie Straub y Danièle Huillet</em>. Artículo dentro de  <em>Jean-Marie Straub y Danièle Huillet. Hacer la revolución es volver a colocar en su sitio cosas muy antiguas pero olvidadas</em>. Ed. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. p. 162</span></p>
</div>
<div>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small;">[9] <em>Jean-Marie Straub y Danièle Huillet. Sobre algún cine, algunos cineastas y otros asuntos. </em>Selección y montaje de Antonio Rodrigues Publicado originalmente en Jean-Marie Straub, Danièle Huillet, Cinemateca Portuguesa, Lisboa, 1998. Catálogo organizado por António Rodrigues p. 66-108. Traducido del portugués por Francisco Algarín Navarro<em> </em><a href="https://www.museoreinasofia.es/publicaciones/jean-marie-straub-daniele-huillet" target="_blank">http://www.elumiere.net/exclusivo_web/internacional_straub/textos/straub_lisboa.php</a></span></p>
</div>
<div>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small;">[10] Zunzunegui, Santos. <em>Los ojos no quieren cerrarse</em>. Artículo del libro <em>Derivas del cine europeo contemporáneo</em>. Edición: Domènec Font y Carlos Losilla. Editorial la Filmoteca de Valencia. P. 89</span></p>
</div>
<div>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small;">[11] <a href="http://www.elumiere.net/exclusivo_web/internacional_straub/textos/straub_lisboa.php" target="_blank">http://www.elumiere.net/exclusivo_web/internacional_straub/textos/straub_lisboa.php</a></span></p>
</div>
<div>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small;">[12] Ibidem.</span></p>
</div>
<div>
<p><span style="font-size: x-small;">[13] <a href="http://elumiere.net/exclusivo_web/internacional_straub/textos/rodaje_moses.php" target="_blank">http://elumiere.net/exclusivo_web/internacional_straub/textos/rodaje_moses.php</a></span></p>
</div>
<div>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small;">[14] Daney, Serge. <em>Una moral de la percepción</em>. Artículo dentro de  <em>Jean-Marie Straub y Danièle Huillet. Hacer la revolución es volver a colocar en su sitio cosas muy antiguas pero olvidadas</em>. Ed. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. P. 55</span></p>
</div>
<div>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small;">[15] <a href="http://www.elumiere.net/exclusivo_web/internacional_straub/textos/straub_lisboa.php" target="_blank">http://www.elumiere.net/exclusivo_web/internacional_straub/textos/straub_lisboa.php</a><em> </em></span></p>
</div>
<div>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small;">[16] En la web oficial de los cineastas <a href="http://www.straub-huillet.com/work/moses-and-aaron/?lang=en" target="_blank">http://www.straub-huillet.com/work/moses-and-aaron/?lang=en</a></span></p>
</div>
<div>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small;">[17] $3.594.000 <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/La_Traviata_(1983_film)" target="_blank">https://en.wikipedia.org/wiki/La_Traviata_(1983_film)</a></span></p>
</div>
<div>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small;">[18] <a href="http://www.elumiere.net/exclusivo_web/internacional_straub/textos/straub_lisboa.php" target="_blank">http://www.elumiere.net/exclusivo_web/internacional_straub/textos/straub_lisboa.php</a></span></p>
</div>
<div>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small;">[19] Ibidem.</span></p>
</div>
<div>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small;">[20] <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/La_Traviata_(1983_film)" target="_blank">https://en.wikipedia.org/wiki/La_Traviata_(1983_film)</a></span></p>
</div>
<div>
<p><span style="font-size: x-small;">[21] Ibidem.</span></p>
</div>
<div>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: x-small;">[22] h<a href="ttp://www.elumiere.net/exclusivo_web/internacional_straub/textos/straub_lisboa.php" target="_blank">ttp://www.elumiere.net/exclusivo_web/internacional_straub/textos/straub_lisboa.php</a></span></p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
</div>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://3epoca.sulponticello.com/moses-und-aron-schonberg-straub-y-huillet-y-la-traviata-verdi-zeffirelli-i/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		<creativeCommons:license>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/</creativeCommons:license>
	</item>
		<item>
		<title>Javier Menéndez, un creador de discursos artísticos atractivos y coherentes</title>
		<link>https://3epoca.sulponticello.com/javier-menendez-un-creador-de-discursos-artisticos-atractivos-y-coherentes/</link>
		<comments>https://3epoca.sulponticello.com/javier-menendez-un-creador-de-discursos-artisticos-atractivos-y-coherentes/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 04 Jul 2019 15:31:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Hernández Nieto</dc:creator>
				<category><![CDATA[Una temporada en la ópera]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevista]]></category>
		<category><![CDATA[Espacios escénicos]]></category>
		<category><![CDATA[Música contemporánea]]></category>
		<category><![CDATA[Ópera]]></category>
		<category><![CDATA[Política cultural]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.sulponticello.com/?p=19234</guid>
		<description><![CDATA[Entrevistamos al nuevo Director General del Teatro de la Maestranza de Sevilla, Javier Menéndez: ": Es una obligación nuestra poner a disposición de los creadores actuales los escenarios del teatro"]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignnone size-full wp-image-19237" title="062_una-temporada-en-la-opera_entrevista-maestranza2" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/07/062_una-temporada-en-la-opera_entrevista-maestranza2.jpg" alt="" width="620" height="300" /></p>
<p style="text-align: justify;">Cuatro de las más importantes instituciones líricas de España han cambiado la dirección artísticas en el último año o en el año en curso. Motivo más que suficiente para entrevistar a sus nuevos directores y darles la oportunidad de que cuenten de primera mano la próxima temporada y la orientación artística que quieren dar a los teatros que ahora dirigen. Esta serie de entrevistas comienza con Javier Menéndez el nuevo director artístico del <a href="https://www.teatrodelamaestranza.es/index.html" target="_blank">Teatro de la Maestranza</a> que acaba de presentar la <a href="https://www.teatrodelamaestranza.es/programacion.html" target="_blank">programación para la temporada 2019-2020</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Antonio Hernández:</strong> Para aquellos que no lo conociesen ¿quién es Javier Menéndez?</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Javier Menéndez:</strong> Nací en Oviedo en 1972. Tengo 47 años. Mis comienzos profesionales están vinculados al profesor Luis G. Iberni del departamento de musicología de la Facultad de Geografía e Historia de Oviedo con el que colaboré en el extinto festival de música y danza de la ciudad.</p>
<p style="text-align: justify;">En 1999 me trasladé a Barcelona a trabajar en una agencia de conciertos. Desde donde pasé a formar parte del equipo de Joan Matabosch en el Gran Teatre del Liceu, desde que se reinauguro con Turandot hasta el 2003 que pasé a ser director artístico de la Ópera de Oviedo. Allí he estado 15 años hasta que en febrero de este año me contrataron como director general del Teatro de la Maestranza.</p>
<p style="text-align: justify;">Por tanto, mi carrera profesional está muy vinculada al mundo de la lírica. A parte de mis inicios donde si tuve contacto con el mundo sinfónico, el de la música de cámara y algo con el de la danza.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.H.: </strong>También ha estudiado y hecho gestión cultural ¿por qué?</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>J.M.:</strong> En el mundo de la música, como en cualquier otra empresa, pues nosotros lo que hacemos son gestionar empresas, la gestión es un factor esencial.</p>
<p style="text-align: justify;">La asignación de recursos escasos tiene importancia en cualquier actividad. La música es una más de esas actividades. Saber gestionar esos recursos es imprescindible. Para cualquier persona que se dedique a gestionar un teatro o una orquesta tener conocimientos y capacidades de gestión empresarial le es muy útil.</p>
<p style="text-align: justify;">Yo, no solo he hecho un master en gestión cultural. También soy licenciado en administración y dirección de empresas.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.H.: </strong>Nos presenta la temporada 2019-2020 del Teatro de la Maestranza&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>J.M.: </strong>Destacaría que es una temporada hecha en un tiempo record. Hemos tenido muy poco margen de tiempo para montarla. El otro día, en la rueda de prensa de la presentación de la temporada, me preguntaron que qué había en la temporada que me hubiera gustado hacer. Respondí honestamente y dije que muy poco.</p>
<p style="text-align: justify;">Estas cosas son inevitables. Lo importante es que con los recursos que se tengan en cada momento se cree un discurso artístico coherente. Siempre con un estándar de calidad máximo que es lo que tiene que procurar un teatro de la categoría del Teatro de la Maestranza.</p>
<p style="text-align: justify;">Uno de los grandes retos que me puse es que la ópera se tratase como un espectáculo total. Pienso que la parte musical y la parte escénica tienen que tener un protagonismo absoluto. Por eso en el programa se habla de teatro musical. Y pienso que los directores de escena que tienen algo que decir en el mundo de la ópera en la actualidad en circuito internacional deberían tener una presencia constante en este teatro.</p>
<p style="text-align: justify;">En el programa se han incluido cuatro óperas, un musical y una zarzuela así como espectáculos infantiles. Comenzamos con <em>Don Pasquale</em>, a la que sigue <em>Sansón y Dalila</em>, después <em>West Side Story</em>, <em>Agrippina</em>, <em>El barberillo de Lavapiés</em> y terminamos con <em>La Traviata</em>.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Don Pasquale</em> dirigido por Laurent Pelly<em> </em>es un espectáculo que se estrenó con mucho éxito en la Ópera de Santa Fe hace unos años. Es uno de los mejores montajes operísticos que yo he visto y, posiblemente, el mejor <em>Don Pasquale</em> que se pueden ver ahora mismo.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Agrippina</em> la dirige Mariame Clément que es una de las directoras jóvenes que más éxito tiene en el mundo. Ha debutado en la Ópera de París, en el Covent Garden y el año que viene va a hacer una producción en el Teatro Real. El montaje que se puede ver en el Maestranza se basa en las series de televisión como Dallas o Dinastía, en el que Claudio es Jr de Dallas y Agrippina es Joan Collins en su papel de Alexis Carrington Colby de Dinastía. El montaje gira entorno al exceso de las conspiraciones y las traiciones de esas series, que es menos excesivo que las conspiraciones y traiciones que se dan en la propia ópera. A lo que se añade un juego humorístico con un libreto maravilloso y una música estupenda de Händel, que forma parte de sus primeras obras. Un montaje que creo que merece la pena sobre todo si se tiene en cuenta que hace unos cuantos años que no se ve un barroco escenificado en este teatro.</p>
<p style="text-align: justify;">Otras de las grandes novedades es que en el foso de esa <em>Agrippina</em> va a estar la Orquesta Barroca de Sevilla. Uno de los grupos de música barroca más importantes que acaban de estar en el foso con <em>La Calisto</em> de Cavalli que se ha visto la temporada pasada en el Teatro Real y que van a estar en la próxima producción de Mariame Clément para ese mismo teatro. Por tanto, a mi me parecía de sentido común que el Teatro de la Maestranza contase con la Orquesta Barroca de Sevilla, que estuviera en el foso de una ópera barroca que se va a representar en dicho teatro.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Agrippina</em> es una gran apuesta porque supone un gran esfuerzo para esta casa que creo que merece muchísimo la pena. Tiene una doble vertiente en cuanto a su frescura escénica y su rigor historicista en todo lo que tiene que ver con la parte musical.</p>
<p style="text-align: justify;">También traemos <em>El barberillo de Lavapiés</em> que se ha visto en el Teatro de la Zarzuela de Madrid. Es la primera incursión en el género del dramaturgo y director de escena Alfredo Sanzol [actual director artístico del Centro Dramático Nacional]. Una producción que está muy bien.</p>
<p style="text-align: justify;">Hemos tenido la suerte de cerrar en un tiempo record unos buenos repartos para <em>La Traviata</em> dirigida por Mc Vicar. Además de haber conseguido un buen equilibrio entre las grandes voces del circuito internacional y voces jóvenes.</p>
<p style="text-align: justify;">Está muy bien que las grandes voces que más están dando que hablar en el circuito internacional tengan presencia en este teatro. Esta temporada tenemos a Gregory Kunde, Xavier Sabata, Carlos Chausson, Anne Hallenberg, Nino Machaidze, Joan Martín-Royo, Sara Blanch, Damián del Castillo y muchos otros.</p>
<p style="text-align: justify;">Además, para <em>La Traviata</em> también haremos representaciones con un elenco de jóvenes cantantes. Tiene el doble compromiso de dar oportunidad a nuevos cantantes y de crear nuevos públicos. Este reparto permite reducir el coste de las entradas a la mitad y, por tanto, favorece que se acerquen nuevos espectadores, permitirles que comprueben por sí mismos si el género les gusta o no.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.H.:</strong> ¿Cómo de importante es crear nuevos públicos para el Teatro de la Maestranza?</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>J.M.:</strong> Es importante para el de la Maestranza, para el del Liceu y para cualquier institución cultural y artística. Es una tarea que no puedes abandonar en ningún momento porque es la forma de garantizar la supervivencia del teatro. Además, es una responsabilidad para aquellas instituciones que encima están financiadas con fondos públicos en un gran porcentaje.</p>
<p style="text-align: justify;">Por tanto, hay una responsabilidad absoluta en difundir la cultura y el arte en aquella rama en la que cada institución tiene protagonismo. Cuanto más público mejor, cuanto más alejado a lo que tu haces mejor sea el público que atraes, mejor. Y si se trata de un público que tiene dificultades económicas o geográficas para acceder hay que desarrollar estrategias para que si quieran puedan hacerlo. Facilitar que puedan tener una primera experiencia y valorar por sí mismos si les gusta o no. Tratar de proporcionarles experiencias estimulantes que desarrollen un vínculo más allá de un primer contacto.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.H.:</strong> ¿Le gustaría que el Maestranza tuviese impacto más allá de la Comunidad Autónoma de Andalucía?</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>J.M.:</strong> Ese impacto ya lo tiene. Aunque creo que hay que trabajar para que sea mayor. A nivel internacional está muy valorado. Solo tienes que hablar con los artistas o con las agencias internacionales para darte cuenta que el Teatro ya tiene una marca internacional.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, creo que hay que hacer un trabajo sobre todo porque durante la crisis ha habido un cierto declive que hace que se tenga que relanzar. Algo que no creo que sea especialmente complicado por la imagen que ya tiene. Tiene un camino hecho a pesar de no tener una trayectoria excesivamente larga, cumple 30 años en el 2021. En ese tiempo se ha creado un hueco importante en el circuito internacional.</p>
<p style="text-align: justify;">De todas formas creo que hay que ir a más. Eso se logra desarrollando un discurso atractivo, coherente y de altísima calidad y también colaborando en la producción con otros teatros a nivel internacional. Es algo que no se plasma de un día para otro, pero hay que ir haciéndolo poco a poco. Eso es lo que pone a un teatro en el mapa.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.H.:</strong> En el programa de la temporada que viene no hay mucha música contemporánea. ¿Tiene previsto abrirle la puerta del teatro?</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>J.M.:</strong> Una institución como esta tiene que tener varias líneas de actuación. Una es el cultivo del patrimonio musical histórico andaluz. Por ejemplo, vinculando a Manuel García que fue uno de los grandes maestros de la creación del <em>bel canto</em>, de hecho fue uno de los cantantes preferidos de Rossini y creó un método de canto. Tiene que haber recuperación del patrimonio histórico posiblemente vinculado con la formación de nuevos cantantes.</p>
<p style="text-align: justify;">La música contemporánea es absolutamente irrenunciable para un teatro. Aunque los teatros de ópera viven mucho del repertorio clásico, romántico y del barroco, cada vez más ponen atención a la música contemporánea. Hay que tener mucho cuidado cuando se habla de música contemporánea porque muchas veces se refieren a obras del siglo XX. Entra la risa cuando se describe <em>Lulú</em> como una ópera contemporánea.</p>
<p style="text-align: justify;">De todas formas creo que este ha sido un aspecto que este teatro ha cuidado muy bien. No ha habido ninguna temporada en la que no se haya programado alguna obra contemporánea. Sí que me parece que no se han visto los títulos más importantes y representativos del repertorio del siglo XX y que sí merece la pena que tengan un hueco. Pero también creo que se debería mirar a la creación musical actual, que es lo que es verdaderamente música contemporánea.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.H.:</strong> Y ¿cómo pretende hacerlo?</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>J.M.:</strong> No te puedo desvelar nada ahora. Hay varias ideas en torno a este tema. Pero sí creo que es una obligación nuestra poner a disposición de los creadores actuales los escenarios del teatro. Para que se expresen y para que muestren por donde circula, a día de hoy, la creación actual.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.H.: </strong>En la programación hay otras muchas actividades que no son operísticas. Desde conciertos de cantantes populares como Ana Belén, a espectáculos musicales como los de Les Luthiers o conciertos de piano y, como no podía ser de otra manera, espectáculos relacionados con el baile flamenco ¿qué aportan todas estas actividades a un teatro de ópera como el Maestranza?</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>J.M.:</strong> En el ADN del teatro está la lírica y está la danza. En un teatro que se encuentre en Andalucía y que se dedique a la danza el baile flamenco tiene que tener un protagonismo constante.</p>
<p style="text-align: justify;">Independientemente de eso, estas actividades también tienen el papel de atraer un público que de otra manera no atravesaría las puertas del teatro porque no tiene ningún vínculo con el discurso lírico. El que este público venta al teatro es ya un primer paso.</p>
<p style="text-align: justify;">Por otro lado, este teatro tiene mucha más capacidad para acoger espectáculos e ir más allá del discurso lírico por el que se le conoce. Puede recibir a cantantes como Ana Belén, Vanesa Martín o Concha Buika. Y, como ya he dicho, esto genera un vínculo del teatro con otro público que de otra manera no se establecería.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.H.: </strong>¿De qué no hemos hablado en la entrevista y le hubiera gustado hablar?</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>J.M.:</strong> De la política de descuentos para menores de 30 años que vamos a poner en marcha el año que viene. Les vamos a dar la oportunidad de comprar entradas con un 80% de descuento dos días antes de las representaciones para toda la programación de ópera, danza y conciertos clásicos. Para que resulte atractivo y para que el precio no suponga una barrera.</p>
<p style="text-align: justify;">También tenemos que hacer mucho trabajo a nivel de comunicación. Y abrirnos más para que la gente pueda acceder al teatro más allá de los días que tenemos espectáculos. Creo que en esto las redes sociales pueden ayudar mucho. También queremos trabajar mucho en el atractivo turístico de Sevilla, para atraer público de otros lugares.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>A.H.: </strong>Gracias a políticas de descuentos para jóvenes resulta que estos jóvenes tienen acceso a la ópera pero no siempre a las óperas de repertorio o más populares que agotan entradas nada más ponerse a la venta. Es decir, este público se está formando con óperas que no son las más conocidas en la actualidad como por ejemplo <em>La Calisto</em> que se pudo ver en el Teatro Real ¿cómo cree que este fenómeno va a afectar al gusto del público en el futuro?</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>J.M.:</strong> Creo que muy positivamente porque está rompiendo esquemas. Por otro lado el repertorio tiene que ver mucho con la cultura de cada zona. En los países del sur de Europa <em>La Traviata</em> es una de las óperas más populares y siempre está en el repertorio, pero, probablemente, si te vas a Múnich lo es <em>El caballero de la rosa</em>.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo del repertorio tiene que ver con la capacidad de disfrute que le puedas ofrecer a tu público. Cuanto más variada sea la oferta, muchísimo mejor. El que el público joven haya tenido la posibilidad de ver una producción como <em>La Calisto</em> dirigida por David Alden en el Teatro Real gracias a los descuentos que dicho teatro les ofrece, me parece una oportunidad maravillosa.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://3epoca.sulponticello.com/javier-menendez-un-creador-de-discursos-artisticos-atractivos-y-coherentes/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		<creativeCommons:license>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/</creativeCommons:license>
	</item>
		<item>
		<title>Il trovatore, un satisfactorio cierre de temporada</title>
		<link>https://3epoca.sulponticello.com/il-trovatore-un-satisfactorio-cierre-de-temporada/</link>
		<comments>https://3epoca.sulponticello.com/il-trovatore-un-satisfactorio-cierre-de-temporada/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 15 Jul 2019 16:36:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Hernández Nieto</dc:creator>
				<category><![CDATA[Una temporada en la ópera]]></category>
		<category><![CDATA[Espacios escénicos]]></category>
		<category><![CDATA[Ópera]]></category>
		<category><![CDATA[Puesta en escena]]></category>
		<category><![CDATA[Romanticismo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.sulponticello.com/?p=19283</guid>
		<description><![CDATA[Se sale de "Il trovatore" de Verdi que se puede ver en el Teatro Real estos días habiendo disfrutado de la música. A pesar de que este ha sido uno de los aspectos más criticados por aquellos que hacen en sus críticas un análisis más técnico del canto y de la interpretación de la orquesta o los que comparan esta producción con las que (se) consideran las mejores interpretaciones de la obra. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_19284" class="wp-caption alignnone" style="width: 630px"><img class="size-full wp-image-19284" title="062_una-temporada-en-la-opera_il-trovatore2" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/07/062_una-temporada-en-la-opera_il-trovatore2.jpg" alt="" width="620" height="300" /><p class="wp-caption-text">(c) Javier del Real</p></div>
<p style="text-align: justify;">Se sale de <a href="https://www.teatroreal.es/es/espectaculo/il-trovatore" target="_blank"><em>Il trovatore</em></a> de Verdi que se puede ver en el Teatro Real estos días habiendo disfrutado de la música. A pesar de que este ha sido uno de los aspectos más criticados por aquellos que hacen en sus críticas un análisis más técnico del canto y de la interpretación de la orquesta o los que comparan esta producción con las que (se) consideran las mejores interpretaciones de la obra. Tal vez, la dirección de escena, que habitualmente se confunde con la escenografía y el vestuario, incluso entre profesionales de la crítica de ópera, sale peor parada, aunque sin que se haga sangre con ella.</p>
<p style="text-align: justify;">La conclusión, después de verla, es que es un <em>Il trovatore</em> que se ha sabido resolver. Dar una solución relativamente eficaz a las dificultades que como sociedad nos hemos impuesto sobre esta obra. Entre las que están las dificultades dramatúrgicas, esa idea de la endeblez de la trama y lo mal escrito que está el libreto. A lo que se añade la idea de que para cantarla hace falta el mejor elenco posible en el momento de montarla. Con estas exigencias es muy difícil que incluso las críticas más elogiosas sean totalmente favorables a este y a cualquier otro montaje.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Qué hay de verdad en todo esto? Viendo la producción del Teatro Real se podría decir que la trama es un culebrón decimonónico. En el que se entrecruzan varias historias entre unos personajes que de una forma u otra están relacionados. Así hay una historia de venganza, con la que una hija trata de vengar que a su madre la quemaran por bruja. También la historia de dos tragedias familiares, de la perdida de dos niños, uno muerto en la pira con su abuela y otro robado y educado con la familia que no le corresponde. Y, por último, es la historia de amor imposible entre el gitano que llaman <em>Il trovatore</em>, que las encanta a todas con sus canciones, y una dama de la corte, a la que también quiere el Conde, dueño y señor del lugar. Trama a la que Francisco Negrín, el director de escena, ha sabido darle coherencia, en el sentido de crear los momentos en escena para que suceda lo que se canta en el libreto y se escucha en la música y la acción suceda.</p>
<p style="text-align: justify;">No quiere decir que lo anterior lo haga de una forma bella o bonita, tampoco fea. Lo que quiere decir es que sabe resolver dramáticamente y permite al espectador seguir la historia de una forma coherente con la propuesta verdiana. Sabiendo lo que está sucediendo en cada momento y entendiendo lo que se canta y cómo se canta, y lo que toca la orquesta y cómo lo interpreta. Puede que falle más en la elección de la escenografía, un cubo con un plano inclinado en el suelo,  una pequeña pira y unas plataformas que aparecen y suben y bajan para hacer presentes a los fantasmas de la obra. A lo que se añade una iluminación específica para el fantasma de la bruja en la pira, al niño quemado y a los momentos verticales en los que se canta el amor, un amor romántico pero curiosamente de color frío, que va a ir más allá de la vida.</p>
<p style="text-align: justify;">Si a eso se suma la, también, eficacísima dirección de orquesta de Maurizio Benini, que hace sonar pertinente y necesario, por ejemplo, el triángulo del <em>Coro de los gitanos</em> de la obra, al menos en la representación a la que pertenece esta crítica. Y se le sigue sumando y se le suma el Coro Intermezzo del Teatro Real, que canta como si estuviese en su mejor salsa. El resultado es, al menos para el espectador que se sienta y paga la butaca, una buena tarde-noche de ópera en la que, confundiendo la dirección de escena con la escenografía, le resulte algo fuera de lugar la escenografía y el vestuario. El respetable no es el único, el barítono Artur Ruciński, que interpreta al Conde Luna del segundo reparto, ha pedido que le cambiasen el jersey de cuello vuelto del traje de su personaje por una camisa blanca de cuello grande y que le pusieran algo de brillo.</p>
<p style="text-align: justify;">Por tanto, es este <em>Il trovatore</em> un buen resumen de la temporada que se acaba y de las temporadas que lleva dirigiendo Joan Matabosch de pleno. Un trabajo profesional en la forma y en el fondo. Una actualización con poco riesgo artístico o con riesgo controlado de cara al público del teatro que, una vez más, sale contento, satisfecho, aunque le hayan escamoteado los trajes de época y algo de esos teloncillos o escenarios que remedan los lugares en los que se supone que pasa la ópera. Sobre todo, porque el aspecto musical, incluso en lo que la ópera tiene de música para ser representada, para ser vista en un escenario, está cuidado y deja ver amor por lo que hace, una amor encerrado en la profesionalidad y el conocimiento que tiene del público mayoritario de ópera, posiblemente de este y de muchos otros teatros.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://3epoca.sulponticello.com/il-trovatore-un-satisfactorio-cierre-de-temporada/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		<creativeCommons:license>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/</creativeCommons:license>
	</item>
		<item>
		<title>&#8220;Capriccio&#8221;, ¿qué va primero? ¿La gallina o el huevo?</title>
		<link>https://3epoca.sulponticello.com/capriccio-%c2%bfque-va-primero-%c2%bfla-gallina-o-el-huevo/</link>
		<comments>https://3epoca.sulponticello.com/capriccio-%c2%bfque-va-primero-%c2%bfla-gallina-o-el-huevo/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 02 Jun 2019 12:40:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Hernández Nieto</dc:creator>
				<category><![CDATA[Una temporada en la ópera]]></category>
		<category><![CDATA[Música y palabra]]></category>
		<category><![CDATA[Ópera]]></category>
		<category><![CDATA[Puesta en escena]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.sulponticello.com/?p=19041</guid>
		<description><![CDATA[Expectativas muy altas las que había suscitado este "Capriccio" de Richard Strauss que se podía oír y ver por primera vez en el Teatro Real. Con una muy interesante rueda de prensa, todo hacía presagiar lo mejor. La crítica oficial e inmediata de los periódicos de gran tirada nacional así lo certificaba. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_19042" class="wp-caption alignnone" style="width: 630px"><img class="size-full wp-image-19042" title="061_una-temporada-en-la-opera2" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/06/061_una-temporada-en-la-opera2.jpg" alt="" width="620" height="300" /><p class="wp-caption-text">(c) Javier del Real</p></div>
<p style="text-align: justify;">Expectativas muy altas las que había suscitado este <a href="https://www.teatroreal.es/es/espectaculo/capriccio" target="_blank"><em>Capriccio</em></a> de Richard Strauss que se podía oír y ver por primera vez en el Teatro Real. Con una muy interesante rueda de prensa, todo hacía presagiar lo mejor. La <a href="https://www.beckmesser.com/criticas-en-la-prensa-a-capriccio-en-el-teatro-real/" target="_blank">crítica</a> oficial e inmediata de los periódicos de gran tirada nacional así lo certificaba. Los elogios no paraban de salir de las imprentas junto a una gran argumentación teórica, académica e historicista.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Se ve y se oye todo eso en el teatro? Definitivamente no. Lo que se ve es oficio, buen hacer, listeza más que inteligencia, posibilismo más que posibilidades para contar una historia metaoperística. Planteando una pregunta dicotómica, una de tantas que produjeron tantos grandes y graves problemas en el siglo XX. La pregunta es ¿la ópera es antes palabra o música?</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Capriccio</em> no responde a la pregunta. Solo la plantea y, aunque hay una corriente que dice que en el aria final la condesa protagonista deja intuir que la música, lo cierto es que es una ópera llena de conversaciones, palabras recitadas que se acompañan de un <em>background</em> musical. Lo que le da cierto aire de película con una sempiterna banda sonora. Impresión a la que contribuye la forma en la que  Asher Fisch dirige la orquesta del teatro. Y Christof Loy también la apoya con esa protagonista que además de la cantante, desdobla en dos. Una adolescente que baila como en la película de <em>Las zapatillas rojas</em>, es decir, no puede dejar de bailar. Y una mujer madura que se mueve con su moño como si fuera Deborah Kerr o Tippi Hedren (la de <em>Los pájaros</em> de Hitchcock).</p>
<p style="text-align: justify;">Todo esto para contar la historia de una condesa que no es capaz de decidirse por un poeta, metáfora de la palabra, o por un compositor, metáfora de la música. Una mujer que en su cumpleaños recibe un soneto del poeta, un montón de palabras que para ella no alcanzan dimensión hasta que el compositor les pone música. Aunque es consciente de que si no hubiera usado esas palabras con esa forma concreta el compositor no habría podido poner la música.</p>
<p style="text-align: justify;">Frente a este dilema está el hermano. Al que esta discusión le parece una solemne tontería. Para él está claro que la ópera son canciones bonitas, diversión. Y si son cantadas por <em>tías buenas</em> (perdonen esta expersión coloquial y callejera, pero se ajusta como un guante a lo que se ve en escena) mejor que mejor. De hecho se presta a subirse a escena, a interpretar, para <em>conocellas y burlallas</em>, que diría Cervantes. El uso de la música para ligar es de por sí un clásico. Incluso el de la música clásica instalado en el imaginario colectivo por esa escena de <em>La Traviata</em> de la película <em>Pretty Woman</em>. Usado por hombres de toda condición, no tienen porque ser ni parecerse al personaje de Richard Gere. Estrategia que encuentra en el otro lado beneplácito.</p>
<p style="text-align: justify;">Y, por si fuera poco, entra en juego el director de escena, La Roche. El responsable de montar lo que el poeta y el compositor han creado. Personaje que se cree conocedor de lo que funciona o no en el escenario y de ser el que da la cara ante el público y, por tanto, se siente con la potestad de pedirle al poeta que cambie el texto. Lo hace por el bien de la obra y del poeta. Cambio que irremediablemente tendrá que ir acompañado modificaciones en la música. Personaje este, La Roche, que para convencer al conde de que apoye la obra que van a montar, le habla de lo fácil que resulta conocer chicas en un ambiente como este.</p>
<p style="text-align: justify;">Por todo lo anterior esta ópera se ha convertido en un hito cultural. Proporcionando un debate sobre el cómo se hace lo que se hace que a día de hoy sigue muy vivo tanto en la escena como en el arte contemporáneos. Para muestra, el espectáculo de danza <a href="https://www.cuartapared.es/project/las-palabras-y-los-cuerpos/" target="_blank"><em>Las palabras y los cuerpos</em></a> de Lucas Condro visto recientemente en la Cuarta Pared.</p>
<p style="text-align: justify;">Un debate que el director de escena monta haciéndolo digerible para el espectador masivo que necesita un teatro tan grande como el Teatro Real. Un público que muestra querencia por la ópera de repertorio más común, en vez de por este debate tan contemporáneo sobre los materiales y las formas con las que se construye el arte y que nos significa como humanos. Lo hace llenando el escenario de criados, bonitos muebles, ni muchos ni pocos, y trabajando la interpretación actoral del elenco. Consiguiendo un hito con Crhistof Fischesser y su creíble La Roche, el director de escena. Lo hace con esa metáfora del tiempo que son la bailarina adolescente, la joven condesa y la condesa madura. Las tres son la misma pero en distintos tiempos, introduciendo una metáfora escénica que no se acaba de ligar con el libreto y que se ha interpretado como el paso del tiempo, de lo que poco se habla en la obra ni en la música.</p>
<p style="text-align: justify;">Si a esa digestión previa se añade una cantante que en la segunda representación tardó en estar al nivel del primer día, de hacer casos a las crónicas que se publicaron, y una música que parece sonar la mayor parte del tiempo en contra de lo que se dice en esas conversaciones, como en sordina, como esa banda sonora que se mantiene durante toda una película, el resultado final, parece fallido.</p>
<p style="text-align: justify;">Fallido porque como mucho servirá para que algunos de los espectadores lo comenten durante la cena postoperística que qué va primero, la gallina o el huevo, la música o la palabra. Incluso, que lo comenten en su entorno más aficionado al género. Pero no irá más allá, porque este montaje no provee de <em>food for though</em> (alimento para el pensamiento). Provocando un debate de salón o de casino de provincias que se perderá como <em>gorilas en la niebla</em>.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo que no impide que, siguiendo a la prestigiosa prensa oficial, el público aplauda y salga contento de la representación. Ya que se ha evitado cualquier riesgo verdaderamente artístico que trabajase no sobre lo sensiblero, sino sobre la sensibilidad y lo sensible. Una sensibilidad que aceptase, por ejemplo, la libertad de esta mujer a querer a los dos hombres sin necesidad de renunciar a ninguno. Una tragedia social, porque no está bien visto ni hoy, a la que no le falta su gracia, su posible humorada, frente a una sociedad que anima a los hombres que no solo puede desear a una, sino a muchas y, si es posible, catarlas a todas. Donde el simpático director de escena de La Roche, con su conocimiento de cómo funciona el mundo, se convirtiese en ese mandarín que marca la tendencia para mantener la costumbre, las cosas en su sitio o recolocarlas a capricho, como en este montaje.</p>
<p style="text-align: justify;">Porque la ópera es palabra. La ópera es música. Pero, la ópera, cuando es buena, es mucho más. Es otra cosa. No trata de resolver dilemas entre la gallina y el huevo, sino que trata de contar dramáticamente a través de palabras mediadas por la música el misterio que hace que como humanos nos hagamos esa pregunta, ese dilema.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://3epoca.sulponticello.com/capriccio-%c2%bfque-va-primero-%c2%bfla-gallina-o-el-huevo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		<creativeCommons:license>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/</creativeCommons:license>
	</item>
		<item>
		<title>Una ópera para el Niño de Elche</title>
		<link>https://3epoca.sulponticello.com/una-opera-para-el-nino-de-elche/</link>
		<comments>https://3epoca.sulponticello.com/una-opera-para-el-nino-de-elche/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 01 May 2019 06:23:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ismael G. Cabral</dc:creator>
				<category><![CDATA[Atelier de músicas]]></category>
		<category><![CDATA[Clarinete]]></category>
		<category><![CDATA[Flamenco]]></category>
		<category><![CDATA[Guitarra]]></category>
		<category><![CDATA[Música y política]]></category>
		<category><![CDATA[Ópera]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.sulponticello.com/?p=18854</guid>
		<description><![CDATA[El compositor Germán Alonso es el autor de "The Sins of the Cities of the Plain", obra que estrenará el 25 de mayo en Sevilla el dúo Proyecto Ocnos y que protagoniza el cantaor Francisco Contreras.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_18856" class="wp-caption alignnone" style="width: 630px"><img class="size-full wp-image-18856" title="060_atelier-de-musicas2" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/04/060_atelier-de-musicas2.jpg" alt="" width="620" height="300" /><p class="wp-caption-text">(c) José Carrillo</p></div>
<p>Nadie en el ámbito de la música contemporánea (académica) parece haber desempolvado la lanza. Al contrario de lo que sucede en el universo flamenco, en el que lo heterodoxo divide con pasión, entre la condena exaltada y la adhesión fervorosa, los cuchillos no están en alto (al menos, que se sepa) ante el inminente estreno de la primera ópera para el mediático Niño de Elche.</p>
<p style="text-align: justify;">En todo caso, <a href="https://www.proyectoocnos.com/the-sins-of-the-cities-of-the-plain/" target="_blank"><em>The Sins of the Cities of the Plain</em></a> (<em>Los Pecados de la Ciudad de la Llanura</em>) es el título de la ópera que el compositor Germán Alonso (Madrid, 1984) estrenará el próximo 25 de mayo en el Espacio Turina de Sevilla y que protagoniza una única voz, la de Francisco Contreras (Niño de Elche). Subvencionada por el Banco de Proyectos del ICAS y las Becas Leonardo de la Fundación BBVA la obra está basada en una extraviada novela homónima publicada en 1881 de forma clandestina y en la que se narran las aventuras sexuales del chapero Jack Saul. Cuenta con libreto de Fabrizio Funari e interpretación musical (mas la suma de la electrónica) de sus máximos instigadores, el guitarrista (eléctrico aquí) Pedro Rojas-Ogáyar y el clarinetista (bajo) Gustavo Domínguez Ojalvo, integrantes del dúo Proyecto Ocnos.</p>
<p style="text-align: justify;">“La música contemporánea me interesa, aunque he tenido escasas ocasiones de relacionarme con ella”, reconoce Niño de Elche, quien llega al proyecto en calidad de cantante experimental. “Muchos lo son, yo desde luego lo soy porque siempre busco una concepción híbrida de lo creativo […] Para mí no hay tanta diferencia entre la música electrónica, experimental, contemporánea, flamenca o indie. Siempre han existido conexiones muy cercanas entre unos y otros mundos, al meno yo lo siento así. No tengo prejuicio; puedo estar en un sitio y en el otro. Del mismo modo que  un oyente de ópera puede ir mañana a un recital flamenco ¿no?”, reflexiona.</p>
<p style="text-align: justify;">Pese a su fama de provocador, el cantante marca distancias respecto del adjetivo. “Dicen que hago programaciones revolucionarias y que en el escenario vengo a provocar. No. Nada de eso. Yo solo miro lo que hay fuera, la realidad, veo cómo fluyen las cosas. Lo otro es lo irreal, seguir luchando por programaciones y por concepciones musicales herméticas y muy establecidas, eso es mucho más provocador que lo que yo hago. Y para algunos la realidad es mucho más difícil de asimilar que la ficción”, abunda entresacando ideas de su bien armado y consolidado discurso.</p>
<div id="attachment_18859" class="wp-caption aligncenter" style="width: 570px"><img class="size-full wp-image-18859 " title="060_atelier-de-musicas3" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/04/060_atelier-de-musicas3.jpg" alt="" width="560" height="373" /><p class="wp-caption-text">(c) José Carrillo</p></div>
<p style="text-align: justify;">Germán Alonso ha compuesto <em>The Sins of the Cities of the Plain </em>con la imagen y las posibilidades vocales de Niño de Elche en su cabeza. “Yo no leo partituras, todo lo que tengo que hacer está muy detallado, muy bien explicado. Hay una tensión enorme en la obra y el personaje que hago se pasea por una enorme variedad de registros vocales. Técnicamente no es muy alejado de otras cosas que he hecho antes pero la forma de organizar el discurso, el contexto también, sí que me resulta mucho más complejo”, adelanta. “Germán [Alonso] se empapó auditivamente de mi <em>Antología del cante flamenco heterodoxo </em>y aquí, en su obra, me hace ir de la voz rota a la susurrada, la interpretada, la recitación, la poesía fonética y la voz de contratenor. Muchas cosas”, dice Francisco Contreras. “Además esta es la primera ópera escrita íntegramente en polari, un criptolenguaje inventado por los homosexuales británicos a mediados del siglo XIX para comunicarse con discreción”, indica.</p>
<p style="text-align: justify;">“Proyecto Ocnos pensó en mí para la parte musical, ellos fueron quienes me pusieron en contacto con el libretista y, desde luego también con el material literario de base”, advierte Germán Alonso, quien aborda su primer proyecto en el ámbito multimedia. Ópera o no ópera, o incluso anti-ópera, son cuestiones accesorias. “Estar en un contexto artístico, llamémoslo ópera, facilita mucho las cosas por simples razones logísticas. La obra responde a lo que se espera que sea una ópera por lo menos en las cuestiones más básicas. Hay un cantante, hay música vocal e instrumental y una escenografía. Pero como compositor no tengo ninguna intención deliberada de adscribirme a la tradición lírica. Sí que la tiene el libretista”.</p>
<p style="text-align: justify;">Para Alonso “la inteligibilidad del texto” era una cuestión clave. “Quiero que se entienda lo que estamos contando, no todo, pero sí un tanto por ciento elevado. No busco ser pedagógico porque como consumidor de arte no me interesan las propuestas excesivamente didácticas. No creo que el público deba entender todo lo que planeamos porque, de ese modo, no dejamos peso ninguno a la interpretación”.</p>
<div id="attachment_18858" class="wp-caption aligncenter" style="width: 570px"><img class="size-full wp-image-18858" title="060_atelier-de-musicas4" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/04/060_atelier-de-musicas4.jpg" alt="" width="560" height="373" /><p class="wp-caption-text">(c) José Carrillo</p></div>
<p style="text-align: justify;">Electrónica en tiempo real y pregrabada, más guitarra eléctrica y clarinete bajo. Ese es todo el orgánico. “He intentado explotar todas las posibilidades tímbricas de los instrumentos, especialmente de la guitarra, que cuenta con una gama de efectos inacabable. Escribir para agrupaciones reducidas supone un reto mayor en este aspecto”, dice. Pero si en la estética nos adentramos, esta seguira jugando también la baza de la hibridación. Porque Alonso bascula sus inclinaciones entre las músicas más austeras de Mark Andre y Michael Jarrell, con quienes ha estudiado, y las de otros maestros suyos como Raphaël Cendo y Yan Maresz, más cercanos a la saturación y los sonidos complejos. “No intento parecerme a ellos pero sí que mi música tiene puntos en común con la que hacen. Me gusta la idea de sonido difícilmente clasificable, esa idea de monstruosidad, de algo no fácilmente identificable cuando lo escuchamos me atrae mucho. Y es un tipo de acercamiento al sonido que entronca con los mundos del jazz y del rock, géneros que forman parte de mi bagaje”, considera.</p>
<p style="text-align: justify;">Tender la mano a Niño de Elche fue idea suya, pero advierte que no lo hizo buscando solo el “impacto mediático”. Que lo tendrá, tanto que la supervivencia de <em>The Sins of the Cities of the Plain</em> más allá de su estreno dependerá, y en no poca medida, del propio cantante/cantaor. “El flamenco lo lleva de forma intrínseca, yo no he querido alejarme de esta realidad, consustancial a él. Hay ciertos melismas y giros vocales jondos en la ópera. Pero a mí lo que más me interesa de Francisco [Contreras] es su faceta experimental. No se siente cómodo en ninguna etiqueta en particular. Ese no estar en ningún sitio, desde luego no en el flamenco ni en la música contempránea lo convierte en un artista único”, asegura. “No tengo que enmascarar nada, no voy como flamenco ni como experimental cuando me llaman para lo que sea. Yo voy, y ya va surgiendo todo”, dice Niño de Elche.</p>
<p style="text-align: center;">[There is a video that cannot be displayed in this feed. <a href="https://3epoca.sulponticello.com/una-opera-para-el-nino-de-elche/">Visit the blog entry to see the video.]</a></p>
<p style="text-align: justify;">Para el cincuenta por ciento de Proyecto Ocnos el nacimiento de esta ópera ha sido una concatenación de éxitos (al menos, hasta ahora). “Estábamos detrás de Germán Alonso desde hacía tiempo porque nos gusta mucho su lenguaje, que se diferencia del de muchos otros compositores que tienden más a una cierta uniformidad. Su música conecta muy bien con la estética del dúo”, indica Gustavo Domínguez.</p>
<p style="text-align: justify;">“Nos obsesionaba la escena y queríamos dar el salto”. Y gracias al apoyo institucional el proceso creativo está siendo “muy intenso, con varias sesiones repartidas en el calendario de lecturas, ensayos, de puesta en común, en definitiva”. “La carga de la creación musical es del compositor, pero ha sido la suya una gestación más horizontal de lo acostumbrado porque mientras escribía la partitura ha habido mucha interacción con el intérprete, con Francisco Contreras, con sus recursos”.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://3epoca.sulponticello.com/una-opera-para-el-nino-de-elche/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		<creativeCommons:license>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/</creativeCommons:license>
	</item>
		<item>
		<title>Falstaff, una más</title>
		<link>https://3epoca.sulponticello.com/falstaff-una-mas/</link>
		<comments>https://3epoca.sulponticello.com/falstaff-una-mas/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 01 May 2019 06:24:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Hernández Nieto</dc:creator>
				<category><![CDATA[Una temporada en la ópera]]></category>
		<category><![CDATA[Ópera]]></category>
		<category><![CDATA[Puesta en escena]]></category>
		<category><![CDATA[Romanticismo]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.sulponticello.com/?p=18799</guid>
		<description><![CDATA[De nuevo vuelve a suceder. Es imposible hilar un discurso, una propuesta en el debate público viendo este montaje de Falstaff de Verdi en el Teatro Real. ¿Qué aporta? Es un divertimento, sin más. Y, en esa banalización de la cultura que a marchas forzadas está ocupando todos los ámbitos, habrá los que digan que un buen entretenimiento, y este montaje es un buen entretenimiento, ya es suficiente, incluso más que suficiente. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_18802" class="wp-caption alignnone" style="width: 630px"><img class="size-full wp-image-18802" title="060_una-temporada-en-la-opera2" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/04/060_una-temporada-en-la-opera2.jpg" alt="" width="620" height="300" /><p class="wp-caption-text">(c) Javier del Real</p></div>
<p style="text-align: justify;">De nuevo vuelve a suceder. Es imposible hilar un discurso, una propuesta en el debate público viendo este montaje de <em>Falstaff </em>de Verdi en el Teatro Real. ¿Qué aporta? Es un divertimento, sin más. Y, en esa banalización de la cultura que a marchas forzadas está ocupando todos los ámbitos, habrá los que digan que un buen entretenimiento, y este montaje es un buen entretenimiento, ya es suficiente, incluso más que suficiente.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Qué lo hace bueno como entretenimiento? Desde la dirección de orquesta del joven entusiasta Daniele Rustioni, un espectáculo ver cómo vive la obra en el foso, hasta la ilustrativa puesta de Laurent Pelly, tan deudora de los <em>picture books</em> infantiles (sobre todo en su primera parte). Por supuesto, pasando por los cantantes, incluido el más denostado Roberto de Canda por, según dicen y se repite como lugar común en toda la prensa, no tener suficiente voz para el papel, algo que desde butaca no se aprecia (falla más Simone Piazzola, sobre todo porque en su aria brilla tanto que en el resto se nota como que algo falta a lo que canta).</p>
<p style="text-align: justify;">Si a lo anterior se añade una historia de burla, en el que burlador, el gordo y <em>abdominalado</em> Falstaff, es burlado. Un tipo de historia que a mucha gente le hace gracia y que encima, en este caso, tiene la coartada cultural de estar basada en <em>Las alegres comadres de Windsor</em> de Shakespeare y tener un libretista muy bien considerado, Arrigo Boito. No es de extrañar que la propuesta triunfe.</p>
<p style="text-align: justify;">Un triunfo que deja a un lado el riesgo artístico, es cierto, como piden las masas operísticas. Ellas solo quieren divertirse. Siempre que pueden se lo hacen saber al más pintado. Las mismas que no están llenando el teatro a pesar de ser un Verdi y de que el montaje lo dirija un director de escena que gusta en Madrid. Sin embargo, la exigencia de la crítica, de los profesionales y de su consejo asesor, compuesto por personalidades de reconocido prestigio en el ámbito cultural, debería pedirle más. Debería preguntarles a esta, como a todas las obras que se monten, qué cuentan y cantan hoy. Justificar la historia en términos de lo que tienen que contar al público contemporáneo.</p>
<p style="text-align: justify;">Viendo este montaje uno piensa que <em>Falstaff</em> es simple y llanamente una gracieta. Un chiste que, además, se repite. En el sentido de que en la obra, no contento con burlar a Falstaff una vez, se le burla dos. Lo que banaliza, hay que repetirse, la música de Verdi y los <em>lyrics</em> de Boito. Viendo, pues, la propuesta se piensa en lo que hubiera hecho un director de escena como Andrés Lima, que ya montó un excesivo Falstaff, versión teatral, en el Centro Dramático Nacional. Por poner un ejemplo de los grandes directores de escena que trabajan en Madrid , que no hay que buscar fuera o repetir lo que ya hacen otros teatros, y que han mostrado en sus espectáculos una gran sensibilidad musical.</p>
<p style="text-align: justify;">El discurso técnico y el listado de argumentaciones académicas sobre la obra podría seguir hasta agotar al más pintado. Lo que incluiría esa referencia, en la que también insiste la prensa, de que esta obra es precursora o inspiradora de los que luego serán los musicales. Algo a lo que el director de orquesta se entrega sin complejos. Son estos discursos los que están llenando las páginas que los medios dedican a la ópera. Y aquellos que intentan hilar algo, dan un salto mortal que les lleva fuera de la pista estampándose en el suelo, metafóricamente hablando, claro.</p>
<p style="text-align: justify;">Por tanto, hay que quedarse con el entretenimiento y el divertimento. Verse la ópera. Tomarse un burbujeante cava en el intermedio con una de las extravagantes tapas creadas por Ramón Freixa. Echarse unas risas, si se le encuentra la gracia a la obra. Disfrutar con algunas de las imágenes, la música, la eficaz interpretación actoral de los cantantes. Y quedarse con la sensación de si te he visto, pues chico, no me ha acuerdo. Antes de llegar a casa y echarse a descansar, que mañana será otro día, y vendrán más óperas que a esta buena harán.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://3epoca.sulponticello.com/falstaff-una-mas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		<creativeCommons:license>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/</creativeCommons:license>
	</item>
		<item>
		<title>EL (Ⓐ)CⒶSO WAGNER</title>
		<link>https://3epoca.sulponticello.com/el-%e2%92%b6c%e2%92%b6so-wagner/</link>
		<comments>https://3epoca.sulponticello.com/el-%e2%92%b6c%e2%92%b6so-wagner/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 01 Apr 2019 06:55:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Joan Gómez Alemany</dc:creator>
				<category><![CDATA[Prisma]]></category>
		<category><![CDATA[Composición]]></category>
		<category><![CDATA[Estética]]></category>
		<category><![CDATA[Ópera]]></category>
		<category><![CDATA[Romanticismo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.sulponticello.com/?p=18486</guid>
		<description><![CDATA[¿Quién es Wagner? ¿Qué es Wagner? En este artículo se apuntan de forma no ordinaria diversas ideas sobre este personaje mítico, que sigue cautivando a los compositores contemporáneos y ha cautivado y enfermando a numerosos otros.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size: large;"><strong><img class="alignnone size-full wp-image-18602" title="059_prisma_el-ocaso-wagner2" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/03/059_prisma_el-ocaso-wagner2.jpg" alt="" width="620" height="300" /></strong></span></p>
<p><span style="font-size: large;"><strong>EL (Ⓐ)CⒶSO WAGNER</strong></span></p>
<p><strong>MAGNER RENGAW WAGNER </strong></p>
<p><strong>el acoso ocaso caso Wagner, el diletante&#8230;</strong></p>
<p style="text-align: justify;">L&#8217;Hommage<em> est un peu boudeur; c&#8217;est, comme tu le verras, la mélancolie plutôt d&#8217;un poète qui voit s&#8217;effondrer le vieil affrontement poétique, et le luxe des mots pâlir, devant le lever de soleil de la Musique contemporaine dont Wagner est le dernier Dieu</em> (<a href="http://encrier87.fr/textes/index.php?post/Rencontre-avec-Mallarm%C3%A9-%3A-Hommage-%28-%C3%A0-Wagner-%29-422" target="_blank">Corr. XI, 36. Mallarmé</a>)</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span style="text-decoration: underline;">PROLOGOS: </span></strong></p>
<p style="text-align: justify;">¿Cómo rastrear a Wagner en la música contemporánea y otros? Nos proponemos (el SenWyor y Wyo) hasta qué punto el ser humano no es capaz de ello&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;"><em>&#8220;Todo lo que Wagner no puede hacer es inadmisible. Wagner aún podría hacer muchas cosas: pero no quiere hacerlas -por rigor de principio. Todo lo que Wagner puede hacer, no lo podrá hacer nadie después de él, no lo ha podido hacer nadie antes de él, y no debe hacerlo nadie después de él&#8230; Wagner es divino&#8230; Estos tres principios son la quintaesencia de la literatura de Wagner; el resto es «literatura»&#8221; </em>(NIETZSCHE, FRIEDRICH: Escritos sobre Wagner (El caso Wagner. Un problema para músicos), Madrid, Editorial Biblioteca Nueva, 2003, p. 226)</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span style="text-decoration: underline;">LOGOS:</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span style="text-decoration: underline;"> </span></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Algunos dirían que no hay manera más estúpida que empezar un artículo sobre Wagner que con <a href="https://www.dw.com/es/qui%C3%A9n-fue-wagner/a-16826773" target="_blank">esta cita</a> <em>&#8220;Se dice que sobre su vida y obra se ha escrito más que sobre cualquier otro personaje de la historia, salvo Jesucristo o Napoleón Bonaparte.&#8221; </em>Nosotros mismos, nos  &#8220;ahorraremos&#8221; ese juicio.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>&#8220;Creemos haber notado que, en cualquier sitio en el que Richard Wagner haya causado escándalo o acostumbrado a causarlo, allí hay escondido un problema grande y fecundo de nuestra cultura&#8221;</em> (NIETZSCHE, DRIEDRICH: Escritos sobre Wagner (Exhortación a los alemanes), Madrid, Editorial Biblioteca Nueva, 2003, p. 81) Como dijo Dostoievski <em>&#8220;Si Wagner no existe, todo está permitido&#8221;. </em></p>
<p style="text-align: justify;"><em> </em></p>
<p style="text-align: justify;">Compositores tan diversos inscritos en la música contemporánea han tratado a Wagner de muchas formas, desde la cita wagneriana en y para <em>Killing Bach</em> de Francesco Fillidei, a la recreación de la idea wagneriana sobre una ópera nunca realizada que narrara la historia de Buda y que Jonathan Harvey tomó para hacer su ópera <em>Wagner&#8217;s dream</em> inspirada claramente en el compositor, pasando por las diversas referencias como <em>Wagner-Idyll</em> de Dieter Schnebel, <em>Lohengrin</em> de Sciarrino, <em>Tristan</em> de Henze, etc. La aformidad del  <strong>(</strong><strong>Ⓐ)</strong><strong>C</strong><strong>ⒶSO</strong><strong> </strong>Wagner y sobre todo de su influencia, nos obligó a querer esclavizar el lenguaje y amarlo, sin tener que presentarse ante la Ley, y ser su pupila. La profesionalidad y la corrección, la dejaremos para el Estado (nupcial).</p>
<p style="text-align: justify;"><em>&#8220;Es Wagner un ser humano en absoluto? ¿No es, más bien, una enfermedad? Toque lo que toque, lo pone enfermo &#8211; ha hecho que la música se ponga enferma </em>(NIETZSCHE, FRIEDRICH: Escritos sobre Wagner (El caso Wagner. Un problema para músicos), Madrid, Editorial Biblioteca Nueva, 2003, p. 209). Así también lo creía Debussy, como en cierta forma Stravinsky, así también César Franck, cuando plaga de cromatismos sus obras como símbolo de la lujuria.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>&#8220;El trabajo de escritura de cualquier texto (en este caso, la Tetralogía wagneriana) debe ser entendido, igualmente, como un trabajo de lectura del mismo que, superando la casuística de las supuestas intenciones del autor al escribirlo, abra nuevas cadenas significantes y produzca nuevos sentidos que transformen &#8211; por su misma denegación &#8211; ese supuesto, inefable sentido único de la obra tras el cual, como el crítico literario ironizado por Henry James en </em>La figura de la alfombra<em>, podemos pasar media vida sin encontrarlo.&#8221; </em>(COMPANY, JUAN MIGUEL: Un teatro total: claves para un retorno a Wagner, Madrid, Revista Contracampo nº 37, 1979, p. 65).</p>
<p style="text-align: justify;">Si Wagner, ese espíritu libre, quería ser como los grandes trágicos griegos, poeta y compositor a vez, no le impidió que el 18 de setiembre de 1869 (NIETZSCHE, FRIEDRICH: Escritos sobre Wagner, Madrid, Editorial Biblioteca Nueva, 2003, pp 60), le recomendara a Nietzsche que dejara su dieta vegetariana por no ser apta para naturalezas espiritualmente productivas. Tanto como que (6 de abril de 1874) se casara o compusiera una ópera (Íbid. 69), porque para Wagner algo iba mal en el pensador, como queda patente en la carta que le escribió a su médico sobre la enfermiza sexualidad de Friedrich (Íbid. 72). <em>&#8220;Yo no busco honores humanos. </em>[...]<em> ¿Cómo vais a creer, si solo os preocupáis de recibir honores los unos de los otros y no os interesáis por el verdadero honor, que viene del Dios único? </em>(Jn 5, 41 y 44). Sigue siendo un santo misterio el origen y la sangre de donde proviene Wagner, en la voz de Tristán se puede leer entrelíneas su origen diabólico-necrofílico. Cítese el libreto: &#8220;<em>En el país de que te habla Tristán no brilla la luz del sol: es el país de tenebrosa noche, de donde un día me envió mi madre cuando me concibió en la muerte, y en la muerte me hizo venir la luz. </em><em> </em>[...]<em> </em><em> &#8211; Cuando mi padre me engendró y murió, y mi madre expirando me dio a luz, la antigua melodía les llevaba sus sonidos lánguidos y tristes.&#8221; </em>Dicen que el diablo también tenía patillas&#8230; Pero su Concepción Total!, va aún más lejos, ya que leyó el poema terminado del <em>Tristán,</em> a una audiencia que incluía  a su esposa, Minna, su actual musa, Mathilde, y su futura amante (y posterior esposa), Cosima von Bülow (es decir, las 3 Gracias). Algunos versos que fueron grabados en directo, parece ser que cuando Wagner improvisaba como un rapsoda, dicen algo así:</p>
<p style="text-align: center;"><em>Entonces empezó a lucir en mi seno el suave crepúsculo de la noche de sublime poder,<br />
mi día quedó consumado cuando los pétalos dorados, resplandecían tu tacto a cristal.</em></p>
<p style="text-align: center;"><em> </em></p>
<p style="text-align: center;"><em>Bella aurora, era tu vientre,<br />
bello color, era tu amor.</em></p>
<p style="text-align: center;"><em> </em></p>
<p style="text-align: center;"><em>Nadie más que yo, pudo conquistar la dulce poesía de tu risa,<br />
de tus labios, palabras secretas vierte el viento de poniente.</em></p>
<p style="text-align: center;"><em> </em></p>
<p style="text-align: center;"><em>Bella faz, era tu mano,<br />
bello olor, tu corazón.</em></p>
<p style="text-align: justify;"><em> </em></p>
<p style="text-align: justify;"><em> </em></p>
<p style="text-align: justify;">Su Muerte Total!, bellamente pintada por Liszt en su composición <em>Am Grabe Richard Wagners, </em>también fue tiernamente adornada por la Sociedad Wagneriana, que en esta ocasión dudó en dar a la muerte del maestro, el Premio Obra de Arte Total, pero al final prefirió entregar una corona de flores donde ponía, <em>&#8220;Redención al Redentor&#8221; </em>y donde algunos hubieran puesto (como dice Nietzsche) <em>&#8220;Redención del Redentor&#8221; </em>(NIETZSCHE, FRIEDRICH: Escritos sobre Wagner, Madrid, Editorial Biblioteca Nueva, 2003, p. 236).</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-18598" title="059_prisma_el-ocaso-wagner3" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/03/059_prisma_el-ocaso-wagner3.jpg" alt="" width="420" height="597" /><span style="font-size: xx-small;">Primera representación de Parsifal en Bayreuth</span></p>
<p style="text-align: center;"><em><strong>PARSIFAL</strong>.</em><br />
<em>-Fija la mirada sobre el sagrado cáliz:</em><br />
<em>la santa sangre enrojece;</em><br />
<em>el goce divino de la redención</em><br />
<em>atraviesa estremeciendo a todas las almas:</em><br />
<em>sólo aquí, en el corazón, el tormento no cesa.</em><br />
<em><strong>El lamento del Salvador siento ahí,</strong></em><br />
<em>el lamento, –¡ay!– el lamento</em><br />
<em>por la traición a la santa reliquia:</em><br />
<em>«Líbrame, sálvame</em><br />
<em>de las manos manchadas de culpa.»</em><br />
<em>Así grita el lamento del Señor,</em><br />
<em>terriblemente alto en mi alma.</em></p>
<p style="text-align: justify;">Wagner, ese poeta con la boina de Rembrandt (así se dice en <em>Magic Fire</em>, film de William Dieterle), que buena navegación hizo cuando naufragó (NIETZSCHE, FRIEDRICH: Escritos sobre Wagner, Madrid, Editorial Biblioteca Nueva, 2003, pp 208), no deja de asombrarnos <em>&#8220;aún hoy busco una obra que posea una fascinación tan peligrosa, una infinitud tan estremecedora y dulce como el </em>Tristán<em>, &#8211; en vano busco en todas las artes. </em>[...]<em> Pobre es el mundo para quien nunca ha estado lo bastante enfermo para gozar de esa &#8220;voluptuosidad del infierno&#8221;: está permitido, está casi mandado emplear aquí una fórmula de los místicos.&#8221;</em> (NIETZSCHE, FRIEDRICH: Ecce Homo, Madrid, Alianza, 2015, p. 62). <em>&#8220;Ante todo, quiero decirle que le debo el mayor gozo musical que jamás haya experimentado&#8221;</em> (<a href="http://www.archivowagner.com/22-indice-de-autores/b/baudelaire-charles-1821-1867/166-carta-a-richard-wagner" target="_blank">Carta de Baudelaire a Wagner</a>)</p>
<p style="text-align: justify;">Wagner iba puerta en puerta pidiendo dinero para edificar Bayreuth diciendo: <em>&#8220;Muchas obras buenas he hecho ante vosotros en virtud del poder de mi Padre; ¿por cuál de ellas queréis apedrearme?</em> (Jn 10,32). Pero nadie le respondía, prefiriendo dedicarse a ver el sol y a oler las flores. <em>&#8220;Si el mundo os odia, sabed que primero me odió a mí. Si pertenecierais al mundo, el mundo os amaría como cosa propia. Pero como no pertenecéis al mundo, sino que yo os elegí y os saqué de él, por eso el mundo os odia.&#8221; </em>(Jn 15, 18-19). Todos sabemos que nuestro protagonista, antes de ser compositor quiso ser poeta. Recientemente se ha encontrado un poema suya, en su autobiografía, <em>Mein KLeben </em> (<em>&#8220;Nadie ha hablado jamás como este hombre&#8221;</em> (Jn 7, 46)) <em>,</em> que se ve que inspirado por la audición de <em>Carmen </em>de Bizet:</p>
<p style="text-align: center;"><em>Oh Rosada&#8230;,</em><br />
<em>Oh Sevillana&#8230;,</em><br />
<em>qué lindo es el fruto,</em><br />
<em>de  esa</em><br />
<em>Granada.</em></p>
<p style="text-align: justify;">Junto al poema también se encontró las primeras notas del <em>Tristán </em>escritas en jeroglíficos: <em>LAmer FAntástico MIrar SOLlando SOStenidos LArrando SIlbando&#8230;</em></p>
<p style="text-align: justify;">A la vista de esto, otra vez más intentaron apedrearle <em>&#8220;pero él se les escapó de las manos&#8221;</em> (Jn 10, 39). Relataremos, o Él decidirá, como entender a Wagner con el perfume de la locura, o <em>&#8220;No es tan sólo por pura maldad, si en este escrito alabo a Bizet a expensas de Wagner&#8221; </em>(NIETZSCHE, DRIEDRICH: Escritos sobre Wagner (El caso Wagner. Un problema para músicos), Madrid, Editorial Biblioteca Nueva, 2003, p. 184). Pues Wagner, como la Virgen María, miel es su habla; y sangre su mirada. <em>&#8220;¿Por quién te tienes tú?</em> (Jn 8, 53). <em>¡Sublime desvarío! (CANTAN AMBOS)</em></p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;"><em>ISOLDA Y TRISTÁN (sentándose en un banco de flores, estréchanse con ardor cada vez más profundo, y cantan <strong><span style="text-decoration: underline;">a la par):</span></strong></em></p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;"><strong><em><span style="text-decoration: underline;"> </span></em></strong></p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;"><em>-¿A nuestro amor? ¿al amor de Tristán? ¿al tuyo y al mío? ¿al amor de Isolda? ¿Qué golpes mortales podrían apartarlo? ¡Ojalá estuviera delante de mí la poderosa muerte, amenazará mi cuerpo y mi vida que tan de buen grado inmolaría al amor! ¿Cómo podrán sus golpes alcanzar a nuestro amor? ¡Ojalá muriera yo por él! Gustoso moriría. ¿Cómo podría el amor morir conmigo? ¿cómo podría acabar conmigo lo que eternamente vive? Si el amor de Tristán jamás morirá, ¿cómo podría morir Tristán por su amor? &#8220;</em></p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;"><em> </em></p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;"><em>-Vamos también nosotros y muramos con él!&#8221; </em>(Jn 11, 16)</p>
<p style="text-align: justify;">Y la primera asociación wagneriana que se fundó en Bayreuth tenía como inscripción:</p>
<p style="text-align: center;"><em>No temas, Jerusalén;</em><br />
<em>mira, tu rey viene a ti</em><br />
<em>montado sobre un asno.</em><br />
(Jn 12, 15)</p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;"><em>TRISTÁN.- ¡Tan lejos, estando tan cerca! ¡Tan cerca, estando tan lejos!</em></p>
<p style="text-align: justify;">¿Quién no es capaz de sucumbir ante el <em>Tristán</em>? Luis Buñuel lo utilizó como banda sonora de su film <em>Un perro andaluz &#8220;«El cine es hijo de la ópera: realiza el ideal de “obra de arte total” a que la ópera aspiraba», y en el segundo lo confirmaba: «El cine es un microcosmos de todas las artes. Wagneriano sin proponérselo»&#8221; </em>(TRÍAS, EUGENIO:  Vértigo y pasión, Barcelona, Galaxia Gutenberg, 2016, p. 9). Esa última melodía al final de <em>Götterdämmerung</em> que podría ser perfectamente el tema de la banda sonora de un film de Douglas Sirk. ¿No es acaso la fusión de todas las imágenes (sonoras, visuales y &#8220;conceptuales&#8221;) el leitmotiv, <em>&#8220;una melodía continua ajustada, como un guante&#8221;, </em>es decir una técnica y práctica cinematográfica, como en <em>Ha nacido una estrella</em> de George Cukor? (COMPANY, JUAN MIGUEL: Un teatro total: claves para un retorno a Wagner, Madrid, Revista Contracampo nº37, 1979, p. 66). Y qué decir del film dirigido por Carl Froelich sobre el maestro, protagonizado por Giuseppe Becce, el mismo creador de la banda sonora. ¡El mismo Wagner actúa y compone! (si lo hubiera visto el <em>Dichter-Komponist</em> se hubiera maravillado).</p>
<p style="text-align: justify;">Recientes investigaciones han descubierto en uno de los versos de <em>Tristán e Isolda</em>, ambigüedades poco clarecientes:</p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;"><strong>original<em>:</em></strong><em> TRISTÁN.- La señora del silencio me invita a que calle: comprendo lo que ella calló, callo lo que no comprendes.</em></p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;"><strong>descubierto:</strong> <em>TRISTÁN.- La señora del silencio me invita a la calle: comprendo que ella calló, un callo es lo que no comprendes.</em></p>
<p style="text-align: justify;">Ese poeta que destila la melancolía, que como dice Nietzche, es pintor de la mirada nostálgica del amor (NIETZSCHE, FRIEDRICH: Escritos sobre Wagner (El caso Wagner. Un problema para músicos), Madrid, Editorial Biblioteca Nueva, 2003, pp 220). ¿Era Gesualdo un wagneriano? ¿Era Wagner un gesualdiano? ¿Era Beethoven un wagneriano, Bruckner, Mahler, Strauss&#8230; Brahms!!!? Ese buceador de lo íntimo y lo oculto, como aquel que intentó en vano filmar el parto de la Virgen María. <em>¡Supremo deleite! </em>(últimas palabras de Isolda).</p>
<p style="text-align: justify;">Wagner, anarquista santo (NIETZSCHE, FRIEDRICH: El Anticristo, Madrid, Alianza, 1993, pp 56), camarada de Bakunin, era de los que pensaba que el pecado original, nació con el deseo de la propiedad privada. <em>&#8220;Hay, sin embargo, algo que debe decirse en favor del joven revolucionario Wagner. En 1848, Wagner demandaba básicamente la revolución social a fin de crear las condiciones para la adecuada escenificación de sus ópera&#8230; Pero éste no es un argumento contra él. ¿Por qué no habría de ser éste un argumento plenamente válido? En primer lugar, teniendo en cuenta el antagonismo entre arte y sociedad, crear las condiciones para su reconciliación es la meta última de la política revolucionaria.</em> <em>En segundo lugar, uno no hace la revolución por abstractas metas ideales, sino por necesidades singulares, cada individuo por razones particulares que llegan a la idiosincrasia extrema (los celos personales): esta multitud no afecta de ninguna manera a la meta revolucionara &#8220;objetiva.&#8221;"</em> (Lacan. Los interlocutores mudos. Akal. 2010) <em>&#8220;Conocemos a las masas, conocemos al teatro. </em>[...] <em>Actualmente sólo se hace dinero con música enferma; nuestros grandes teatros viven de Wagner&#8221; </em>(NIETZSCHE, FRIEDRICH: Escritos sobre Wagner, Madrid, Editorial Biblioteca Nueva, 2003, p. 212-213) <em>&#8220;Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él.&#8221; </em>(Jn 6, 55-56)</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/03/059_prisma_el-ocaso-wagner4.jpg" target="_blank"><img class="aligncenter size-full wp-image-18599" title="059_prisma_el-ocaso-wagner4" src="http://3epoca.sulponticello.com/wp-content/uploads/2019/03/059_prisma_el-ocaso-wagner4.jpg" alt="" width="554" height="152" /></a><span style="font-size: xx-small;">Escenografía en Bayreuth (izquierda) / Fotograma de <em>Parsifal</em> por Hans-Jürgen Syberberg (derecha)</span></p>
<p style="text-align: justify;"><em>&#8220;En el mundo tendréis sufrimientos; pero ¡ánimo!, yo he vencido al mundo.&#8221; </em>(Jn 16, 33)</p>
<p style="text-align: justify;">Resulta sorprendente ciertas coincidencias que se dan entre la concepción que tienen el compositor Luigi Nono y el filósofo Massimo Cacciari de la música de Wagner (concretamente del <em>Tristán e Isolda</em>) y las que tiene Nietzsche. Aunque obviamente cada uno dentro del contexto histórico y musical al que pertenecen. Se cita aquí un fragmento de la conversación entre los primeros:</p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;"><strong><em>Nono:</em></strong><em> El tercer acto del Tristán es una continua fractura en la que las voces dejan de ser voces, y el texto deja de ser texto. Todo es sonido, pero sonido combinado por un Wagner que busca —¡también él!- otra dimensión. Más allá de la dimensión escénica, advertimos a un Wagner que golpea los barrotes de una jaula. Le vemos escuchando el regreso de los materiales: regresan, pero no regresan como vacía autocita, para repetirse (no se trata de variaciones continuas o del Leitmotiv): regresan para presentar otra posibilidad. Se recrean… ¡No es el retorno del que habla Adorno! Como el acorde inicial de si bemol menor que rompe lo anterior para dejarnos largos silencios. Verdaderamente, en el tercer acto del Tristán se pueden escuchar silencios infinitos.</em></p>
<p style="padding-left: 30px;"><em> </em></p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;"><strong><em>Cacciari:</em></strong><em> Y no se trata de ese silencio «naturalista», de un silencio meramente opuesto al sonido, porque en el fondo éste es un sonido continuo hecho de mínimas variaciones, ¡esa idea que tanto gustaba a Nietzsche! Es, por el contrario, el silencio que habita el sonido. Hasta no poder entender, llegados al límite, si se trata de sonido que deviene silencio, o de un silencio del que nace el sonido. Advertimos vibraciones, oscilaciones existentes portadoras de nulla, ¿o quizá es la música que calla?</em></p>
<p style="padding-left: 30px;"><em> </em></p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;"><strong><em>Nono:</em></strong><em> En el «final» del Tristán nos planteamos el mismo problema, porque, en realidad, el Tristán no termina, jamás concluye. Es cierto que los protagonistas mueren, como se acaba también la partitura, pero con esta obra se entra en un espacio proyectado, urdido por los silencios, los sonidos y, sobre todo, por los sonidos nuevos, «ultrasonidos». A propósito de esta ópera, hay que decir que Wagner es el primero en componer «ultrasonidos», sonidos no «naturalistas», pero que todavía perviven: lo inaudible se hace audible infinito.</em><strong><em> </em></strong></p>
<p style="padding-left: 30px;"><strong> </strong></p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;">Conversación extraída de: <a href="http://sonograma.org/2011/01/luigi-nono-y-massimo-cacciari/" target="_blank">http://sonograma.org/2011/01/luigi-nono-y-massimo-cacciari/</a></p>
<p style="text-align: justify;">Ahora señalemos lo que coincide con la visión de Nietzsche, aunque éste añade que si Wagner es hoy lo que es, es a expensas del verdadero Wagner.</p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;"><em>&#8220;Wagner tan sólo es digno de admiración y de amor en la invención de lo mínimo, en la poetización del detalle &#8211; se tiene todo el derecho a favor para proclamarlo al respecto como un maestro de primer rango, como nuestro más grande </em>miniaturista<em> de la música, el cual comprime en el más pequeño de los espacios una infinidad de sentido y de dulzura. Su riqueza de colores, de medias tintas, de misterios de luz agonizante, refina el gusto hasta tal punto que, después de él, casi todos los otros músicos a uno le resultan demasiado robustos. &#8211; Si se acepta lo que yo digo, el más elevado concepto de Wagner es imposible de alcanzar a partir de lo que hoy día agrada de él. Esto último se ha inventado para persuadir a las masas&#8221;</em> (NIETZSCHE, FRIEDRICH: Escritos sobre Wagner, Madrid, Editorial Biblioteca Nueva, 2003, p. 219).</p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;"><em>&#8220;-¿Crees porque has visto? ¡Dichosos los que crean sin haber visto! </em>(Jn 20, 29)</p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 30px;"><em>&#8220;&#8230; hizo además otras muchas cosas; tantas que, si se intentara ponerlas por escrito una por una, pienso que ni en el mundo entero cabrían los libros que podrían escribirse&#8221; </em>(Jn 21, 25)</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span style="text-decoration: underline;">POSTLOGOS:</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span style="text-decoration: underline;"> </span></strong><em>BRANGANIA (como antes).-¡Atended! ¡Atended! La noche ya cede al día.</em><br />
<strong><em>PARSIFAL</em></strong><em>.-<strong> </strong>¡Es cierto! ¡Lo que vuela alcanzo al vuelo!</em><br />
<em>TRISTÁN.-¿He de escuchar?</em><br />
<strong><em>KUNDRY</em></strong><em>.-<strong> </strong>Yo nunca ayudo.</em><br />
<em>ISOLDA.-¡Déjame morir!</em><br />
<strong><em>GURNEMANZ</em></strong><em>.-<strong> </strong>¡Locos estamos si esperamos un alivio que sólo la curación puede aliviar! «¡El loco puro!» ¡Creo que lo reconocería aunque tuviera que llamarle Muerte!</em><br />
<em>TRISTÁN.-¡Debo despertar!</em><br />
<strong><em>GURNEMANZ</em></strong><em>.-<strong> </strong>¡Es esa la herida que nunca se cerrará!</em><br />
<em>ISOLDA.-¡Despertar! ¡Jamás!</em><br />
<strong><em>PARSIFAL</em></strong><em>.-<strong> </strong>Mi primer oficio cumplo así: ¡recibe el bautismo y cree en el Redentor!</em><br />
<em>TRISTÁN.-¿Debe el día despertar, todavía, a Tristán?</em><br />
<strong><em>GURNEMANZ</em></strong><em>.-<strong> </strong>¡Son los encantos del Viernes Santo, señor!</em><br />
<em>ISOLDA.-¡Deja que el día ceda a la muerte!</em><br />
<strong><em>PARSIFAL</em></strong><em>.-<strong> </strong>¡Sólo oscura locura habita en mí!</em><br />
<em>TRISTÁN.-¿Arrostraremos las amenazas del día?</em><br />
<em>ISOLDA.-Para huir para siempre de su falacia.</em><br />
<strong><em>GURNEMANZ</em></strong><em>.-<strong> </strong>Tan tonto como éste sólo había conocido a Kundry.</em><br />
<em>TRISTÁN.-¿Su brillo crepuscular jamás nos importunará?</em><br />
<em>ISOLDA.-¡Dure la noche para nosotros eternamente!</em><br />
<strong><em>PARSIFAL</em></strong><em>.-<strong> </strong>Apenas camino, pero ya me siento lejos.<br />
TRISTÁN &#8211; Tú, Isolda; yo, Tristán, ya no soy más Tristán, no Isolda; sin nombre, sin separación,</em><strong><em> </em></strong><br />
<strong><em> </em><em>KUNDRY</em></strong><em>.-<strong> </strong>(Wagner) Salva al mundo, si es tu oficio.</em></p>
<p style="text-align: justify;"><em> </em></p>
<p style="text-align: justify;"><em>(Los rasgos de Amfortas se iluminan en una especie de sacro encanto; parece a punto de desfallecer por la gran emoción;)</em></p>
<p style="text-align: justify;"><em> </em></p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>TODOS </em></strong><em>¡Redención al redentor!</em></p>
<p style="text-align: justify;">¿Tenía Wagner unas hermosas patillas? Sólo el Redentor lo sabe&#8230;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://3epoca.sulponticello.com/el-%e2%92%b6c%e2%92%b6so-wagner/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		<creativeCommons:license>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/</creativeCommons:license>
	</item>
	</channel>
</rss>
